El sol era imponente, Ramón se incorporó lentamente aturdido, el latido de su corazón retumbaba en todo su cuerpo, se giró mirando a su alrededor esperando ver a alguien más; solo se oía el ruido de las sirenas de emergencias y el crepitar de cristales a causa de las llamas. El sonido cesó de golpe y notó el bajón de tensión que había dejado sin energía el hospital. Comenzó a caminar rodeando vacilante el perímetro del edificio; no tenía muy claro hacía ni a donde iba pero decidió acercarse a la esquina desde allí podría ver la puerta principal y el kiosco. No tardo en llegar, se había puesto a correr sin darse cuenta; él solía estar en forma ya que corría amenudo varias carreras urbanas y de montaña, era un hábito de liberación hacer esa actividad en concreto tan criticada por Fermín y Willy, que no la entendían, su respuesta era siempre muy clara, correr era una droga.
En la esquina al lado de la cafetería externa, era la habitual para los usuarios, vio algo que no se esperaba, un batalla campal entre personas; algunos eran pacientes y enfermeras, no obstante no podía diferenciar muy bien quien se enfrentaba a quien, salvo que unos actuaban con una voracidad salvaje y los otros solo se limitaban a defenderse, o salir corriendo y chillando. Dos de ellos salieron directo hacía el, los pudo identificar al momento eran dos compañeras celadoras, Elisabet y Noelia, corrían despavoridas .
-¡¡ Ramón lárgate de aquí !!-dijo Elisabet histérica, con un gran herida en brazo.
- ¡ Que coño está pasando!- les preguntó Ramón mientras se acercaban.
- Vámonos de aquí, joder, esa gente está loca- Noelia tenía la cara desencajada, su pijama estaba ensangrentado por todos lados.
Al intentar huir por donde había venido Ramón, los tres vieron una avalancha de ellos que venía .
-¡Joder!, ¿¡pero a donde coño podemos, ir!?- dijo Noelia que era la más joven entre sollozos.
- A los vestuarios, rápido- dijo Ramón cogiéndolas de los brazos.
Elisbet no podía correr mucho más, la herida no se lo permitía, Noelia abrió las puertas al lado de la cafetería exterior, que accedían directamente al sótano. Ese primer sótano era un distribuidor que servía para que los trabajadores pudieran acceder al hospital, también servía para las instalaciones de las cocinas del edificio, lavandería y algunos servicios técnicos, como los de averías, electromedicina y otros más.
En el interior del pasillo gradualmente la luz pasaba a una profunda oscuridad, Noelia con rápidez encendió su móvil, poniéndolo en modo cámara, donde una diminuta luz alumbraba ligeramente el pasillo, seguidamente Elisabet hizo lo mismo. Ramón se limitaba a ayudar a la herida para que siguiera adelante. El sonido de sus pasos se mezcló con los chillidos que venían detrás suyo como una bocanada de aire diabólico. Ramón sin pensárselo dos veces, se dirigió hacía los zona de talleres mecánicos, donde habían varios pasillos intercomunicados para así despistar a sus perseguidores.
Los pasillos de esa zona se conectaban entre los talleres de carpintería, herrería, fontanería, mecánica y algún que otro despacho más; la iluminación era muy leve pero a Ramón ya le bastaba, él y Fermín solían bajar cada mañana varias veces al día. Entre taller y taller, hubieron caídas por culpa de los muebles y herramientas, los chillidos y aullidos se sentían cada vez más lejanos, pero aun así seguían adelante. Ramón se acordó que tenía una de las llaves de los ascensores interiores de mantenimiento, y las condujo hacía uno de esos ascensores. Los ascensores funcionaban con un grupo electromagnético autónomo, sin que tuviera nada que ver con el resto del hospital; llegando a los dos ascensores, las manos temblorosas de Ramón iluminadas por las linternas improvisadas de los móviles, ayudaron a dar con la llave mientras el sudor de sus piel lo empapaba entero. Las bombonas al caer al suelo sonaban estrepitosamente, hierros, cristales, y otros materiales producían sonidos alertando a los tres fugados que la escoria salvaje seguía en su búsqueda; los violentos volvían a oírse cada vez más cerca. Por fin logró introducir la llave, apretó el botón de llamada y el marcador de digital indicaba que el ascensor estaba en la planta 13, era un montacargas aprovechado para ascensor, Ramón sabía con certeza que tardaría bastante en llegar.
-Oír atentamente- dijo acercando su cabeza a la de Elisabet y Noelia, susurrando- el ascensor tarda un huevo en bajar, si nos quedamos aquí esperando la cagamos, aquí detrás hay una puerta que cierra el acceso a los ascensores, ¿ok?, os voy a dejar con la llave y en cuanto llegue, pasáis la llave a la cerradura de dentro y marcáis cualquier planta. Yo cerraré estas puertas desde fuera.
-¿ Pero que dices? y ¿si sale todo mal?- dijo Elisabet asustada
- Vosotras estaréis a salvo, esta puerta tiene un sistema de bloqueo hidráulico, yo soltare el gas para encerraros.
-¿ Y a donde vas a ir tu?, no podemos separarnos- dijo Noelia indignada- no te puedes largar solo- lo cogía fuertemente de su brazo.
-Noe, si yo me voy en otra dirección ellos me perseguirán, y cuando se percaten de vuestra presencia ya no les dará tiempo abrir estas puertas, darme un móvil.
Ramón cogió el móvil de Elisabet y rápidamente cerró las puertas y giró la válvula de gas que permitía la activación del brazo hidráulico, acto seguido salió corriendo mucho más rápido que antes, saliendo de la zona de talleres y cerrando nuevamente otra puerta y activando su bloqueo gracias al gas.
Se paró un leve instante, rogando que su plan hubiera salido como lo había previsto, si no fuera así llegaría a la conclusión que esas personas enajenadas eran más listas de lo que había pensado.
A diez metros, había una escalera que daba el acceso a la puerta principal por el margen izquierdo, corriendo llegó inmediatamente, y dió a parar al pasillo y se detuvo en seco, viendo un grupo de unos 30 de ellos que permanecían quietos y riéndose a carcajada limpia mientras miranban hacía arriba. El apocalipsis, joder... pensó.
4 comentarios:
olaaaaaaaaaa!!
JAJAJAJA...
Oie km m gusta, toy enganxaisimaaaa y mas aora k conozco a una tl Noelia xDDD!!
Sto k siga y no pareeee xDDD
!! aleee un besikoo !!
Solo faltaria que no saliera mi benjamina por aqui, a que planta decidireis subir, cuidado con la que picais, a lo mejor no estais solas....jajajajajaja
Eyyyyy...que fuerte!!por dios, yo también me estoy enganchando. Para cuando el siguiente capítulo?? Me tendré que llevar el portatil de vacaciones al pueblo para poder seguirlo, jejeje. Willy eres un artista.
Paramos en la planta 8 Noelia?
Un besazo!! Eli
ok en la 8ªplanta os bajais,jejejejeje, espero que tengais que correr demasiado.jajajajajaja
Publicar un comentario