miércoles, 27 de agosto de 2008

Abriendo camino

- Tíos si esas puertas de atrás están cerradas no tenemos salida- dijo Fermín mirando a todos lados.
-Vale , pero ¿y si nos atrincheramos?-preguntó Santi
- Joder Santi, no serviría de nada-dijo César .
-Puede que con el bate acabe reventando el candado, no quiero una muerte cutre en una planta intermedia- dijo Willy corriendo para la puerta opuesta.
-Las máquinas, tíos, y ese mueble nos podrán resguardar, solo podrán pasar encima de la barricada, y no hay espacio para hacerlo- dijo Fermín mirando arriba.
Willy ya había empezado golpear con fuerza el candado, cuando los chicos ya habían tirado las máquinas, eran tres y una de ellas la intentaron subir encima de las otras dos, pero pesaba demasiado, además las máquinas de café soltaban su agua caliente y quemaban mucho las manos. Dejaron una en el suelo y las otras dos las volvieron a poner en posición vertical, entonces Santi tuvo la idea de poner una mesa que había en programación encima de la que estaba en el suelo. Parecía una construcción sólida, ya que las máquinas median casi dos metros, y el techo que tenían encima escasamente haría más de 15 centímetros más; no obstante el pasillo al atrincherarse había quedado reducido a escasos tres metros, lo suficiente para que el bate no le diera a ninguno de los otros tres mientras Willy seguía con el candado. Desde esa posición el pasillo con forma de L , veían como el grupo ya había accedido a su mismo nivel; el grupo fue directamente a las máquinas, destrozándolas todavía más, los tres hacían fuerza contra el mueble para que las barricada aguantara. Entre los embates sus manos intentaban aferrarse a algo, el primero que pudo asomar la cabeza se la reventó Santi con el amortiguador, al ser zurdo el golpe lo tiró hacía el vacío, cayendo directamente al suelo del Hall que tenía 6 metros alto.
jajajajajajajaja! Nos queréis matar, pues venga hijos de puta, valla panda de gilipollas sois- dijo Santi en su salsa.
Los empujones cada vez eran más violentos. Willy seguía con el candado, su bate solo lo magullaba, la duda crecía en el.
Ramón recién llegado de la planta baja, se dirigió a donde oía tanto alboroto, vio a sus amigos en el margen izquierdo protegiéndose con las máquinas de esos salvajes, no pudo mirar demasiado, ya parte de ese grupo lo vio y se fueron a por él. Cerró la puerta con un simple pestillo y salió a la planta primera, seguía sin haber luz pero los patios interiores del hospital dejaban entrar la luz natural; estando allí también cerró la otra puerta que daba acceso al pasillo, y corrió a la puerta donde estaban sus amigos atrincherados.
-¡¡Hijos de puta!! Me habéis dejado colgado en la puta calle. ¡Cabrones!- Ramón estaba muy enrabietado.
- Déjate de hostias Ramón y sácanos de aquí, no puedo con el puto candado de la hostia- dijo Willy empapado en sudor con todo el pelo grasiento en la cara.
Ramón se lo quedó mirando y le dio la espalda y desapareció por el pasillo que intercomunicaba con la zona de urgencias.
-Pero a donde vas, ¡¡Cabronazo!!-le dijo mientras desaparecía.
-¡¡A donde ha ido el puto Cylon de mierda!!-dijo Fermín a todo pulmón
- Tíos Ramón se ha ido, se ha largado, joder, nos ha dejado tirados- dijo César empujando con todas sus fuerzas el mueble.
-Nosotros lo hemos dejado tirado antes- dijo Santi, mientras daba otro golpe a otro más, pero esta vez arrancándole la cabeza de cuajo.
-¡¡Tíos esta mierda no se abre!! ¡¡joder!!- seguía dándole con más fuerza que antes.
De pronto vio como Ramón se acercaba a toda velocidad con una cama de la UCI.
-¡¡ Apartaooos!!
-joder..-willy se dio la vuelta y se tiró contra el mueble cayendo de cabeza contra el mueble.
La cama abrió las puertas de golpe, rompiendo la cadena, Fermín cogió la cama de una de las barandillas y la empujó contra el mueble, todos excepto Willy que tenía una brecha en la frente hicieron lo mismo; César se subió a la cama y fue con Ramón para hacer más fuerza desde el otro lado, Willy más lentamente hizo lo mismo, por último tanto Fermín como Santi, se cercionaron de que la cama estuviera bien trabada, y se fueron al otro extremo con los otros tres; una vez todos juntos, empujaron con fuerza la cama contra la barricada, y en cuanto hubo espacio, Willy cogió la cadena de la puerta y volvió para cerrar las puertas otra vez . Al instante de cerrar la cama quedo atrancada contra la puerta, al igual que la barricada.
- ¿Y ahora qué?- preguntó César.
- Tenemos que ir a a un lugar seguro- dijo Willy tapándose la herida de la frente.
- Seguro....coño farmacia- se apresuro Fermín.
Antes que pudieran ponerse en camino unos brazos cogieron a Ramón por los hombros, todos se abalanzaron sobre él, Fermín cogió los brazos de Ramón apartándolo en seco, y a cuando Santi ya se disponía a bajar el amortiguador desde lo alto de su cabeza con las dos manos con toda su furia.
-¡¡¡ Que soy yo !! ¡¡ el Jose ,que soy el Jose!!- dijo asustado intentando defenderse con las manos.
- Me cago en mi madre, joder, un poco más y te reviento la cabeza- Santi volvió a bajar el amortiguador disgustado.
- Encima te tendré que pedir perdón, joder, que miedo me has dado Santi-dijo José mientras intentaba coger aire.
-Venga para farmacia- dijo Willy ayudándole a levantarse.

lunes, 25 de agosto de 2008

Corriendo solo

El sol era imponente, Ramón se incorporó lentamente aturdido, el latido de su corazón retumbaba en todo su cuerpo, se giró mirando a su alrededor esperando ver a alguien más; solo se oía el ruido de las sirenas de emergencias y el crepitar de cristales a causa de las llamas. El sonido cesó de golpe y notó el bajón de tensión que había dejado sin energía el hospital. Comenzó a caminar rodeando vacilante el perímetro del edificio; no tenía muy claro hacía ni a donde iba pero decidió acercarse a la esquina desde allí podría ver la puerta principal y el kiosco. No tardo en llegar, se había puesto a correr sin darse cuenta; él solía estar en forma ya que corría amenudo varias carreras urbanas y de montaña, era un hábito de liberación hacer esa actividad en concreto tan criticada por Fermín y Willy, que no la entendían, su respuesta era siempre muy clara, correr era una droga.

En la esquina al lado de la cafetería externa, era la habitual para los usuarios, vio algo que no se esperaba, un batalla campal entre personas; algunos eran pacientes y enfermeras, no obstante no podía diferenciar muy bien quien se enfrentaba a quien, salvo que unos actuaban con una voracidad salvaje y los otros solo se limitaban a defenderse, o salir corriendo y chillando. Dos de ellos salieron directo hacía el, los pudo identificar al momento eran dos compañeras celadoras, Elisabet y Noelia, corrían despavoridas .
-¡¡ Ramón lárgate de aquí !!-dijo Elisabet histérica, con un gran herida en brazo.
- ¡ Que coño está pasando!- les preguntó Ramón mientras se acercaban.
- Vámonos de aquí, joder, esa gente está loca- Noelia tenía la cara desencajada, su pijama estaba ensangrentado por todos lados.
Al intentar huir por donde había venido Ramón, los tres vieron una avalancha de ellos que venía .
Joder!, ¿¡pero a donde coño podemos, ir!?- dijo Noelia que era la más joven entre sollozos.
- A los vestuarios, rápido- dijo Ramón cogiéndolas de los brazos.
Elisbet no podía correr mucho más, la herida no se lo permitía, Noelia abrió las puertas al lado de la cafetería exterior, que accedían directamente al sótano. Ese primer sótano era un distribuidor que servía para que los trabajadores pudieran acceder al hospital, también servía para las instalaciones de las cocinas del edificio, lavandería y algunos servicios técnicos, como los de averías, electromedicina y otros más.
En el interior del pasillo gradualmente la luz pasaba a una profunda oscuridad, Noelia con rápidez encendió su móvil, poniéndolo en modo cámara, donde una diminuta luz alumbraba ligeramente el pasillo, seguidamente Elisabet hizo lo mismo. Ramón se limitaba a ayudar a la herida para que siguiera adelante. El sonido de sus pasos se mezcló con los chillidos que venían detrás suyo como una bocanada de aire diabólico. Ramón sin pensárselo dos veces, se dirigió hacía los zona de talleres mecánicos, donde habían varios pasillos intercomunicados para así despistar a sus perseguidores.
Los pasillos de esa zona se conectaban entre los talleres de carpintería, herrería, fontanería, mecánica y algún que otro despacho más; la iluminación era muy leve pero a Ramón ya le bastaba, él y Fermín solían bajar cada mañana varias veces al día. Entre taller y taller, hubieron caídas por culpa de los muebles y herramientas, los chillidos y aullidos se sentían cada vez más lejanos, pero aun así seguían adelante. Ramón se acordó que tenía una de las llaves de los ascensores interiores de mantenimiento, y las condujo hacía uno de esos ascensores. Los ascensores funcionaban con un grupo electromagnético autónomo, sin que tuviera nada que ver con el resto del hospital; llegando a los dos ascensores, las manos temblorosas de Ramón iluminadas por las linternas improvisadas de los móviles, ayudaron a dar con la llave mientras el sudor de sus piel lo empapaba entero. Las bombonas al caer al suelo sonaban estrepitosamente, hierros, cristales, y otros materiales producían sonidos alertando a los tres fugados que la escoria salvaje seguía en su búsqueda; los violentos volvían a oírse cada vez más cerca. Por fin logró introducir la llave, apretó el botón de llamada y el marcador de digital indicaba que el ascensor estaba en la planta 13, era un montacargas aprovechado para ascensor, Ramón sabía con certeza que tardaría bastante en llegar.
-Oír atentamente- dijo acercando su cabeza a la de Elisabet y Noelia, susurrando- el ascensor tarda un huevo en bajar, si nos quedamos aquí esperando la cagamos, aquí detrás hay una puerta que cierra el acceso a los ascensores, ¿ok?, os voy a dejar con la llave y en cuanto llegue, pasáis la llave a la cerradura de dentro y marcáis cualquier planta. Yo cerraré estas puertas desde fuera.
-¿ Pero que dices? y ¿si sale todo mal?- dijo Elisabet asustada
- Vosotras estaréis a salvo, esta puerta tiene un sistema de bloqueo hidráulico, yo soltare el gas para encerraros.
-¿ Y a donde vas a ir tu?, no podemos separarnos- dijo Noelia indignada- no te puedes largar solo- lo cogía fuertemente de su brazo.
-Noe, si yo me voy en otra dirección ellos me perseguirán, y cuando se percaten de vuestra presencia ya no les dará tiempo abrir estas puertas, darme un móvil.

Ramón cogió el móvil de Elisabet y rápidamente cerró las puertas y giró la válvula de gas que permitía la activación del brazo hidráulico, acto seguido salió corriendo mucho más rápido que antes, saliendo de la zona de talleres y cerrando nuevamente otra puerta y activando su bloqueo gracias al gas.
Se paró un leve instante, rogando que su plan hubiera salido como lo había previsto, si no fuera así llegaría a la conclusión que esas personas enajenadas eran más listas de lo que había pensado.

A diez metros, había una escalera que daba el acceso a la puerta principal por el margen izquierdo, corriendo llegó inmediatamente, y dió a parar al pasillo y se detuvo en seco, viendo un grupo de unos 30 de ellos que permanecían quietos y riéndose a carcajada limpia mientras miranban hacía arriba. El apocalipsis, joder... pensó.

domingo, 24 de agosto de 2008

7 Meses después

Centro de mando provisional Europa Oeste, Londres.


-Señores, la situación está totalmente descontrolada, no sabemos ni podemos averiguar de lo sucedido, es una infección global contrastada, no hay ninguna zona aislada con supervivientes. Por las lecturas térmicas de los satélites militares, sabemos que hay grupos muy reducidos que han podido recluirse en edificios, cualquier habitáculo que se halla podido aprovechar como protección y con capacidad de suministro autónomo; aunque la mayoría están expuestos a la misión, solo los que estén bajo suelo y bien resgurardados podrán sobrevivir- Johan Cardiff, asesor de defensa intercontinental sorbió agua de su vaso, respiró hondo para volver a proseguir.

La sala semi oscura, iluminada ligeramente por lamparitas de gas, no dejaban ver las reacciones de los 26 presentes; generales, diplomáticos, asesores técnicos, ministros e ingenieros de varias áreas; todos de diferentes nacionalidades y que por casualidades de la vida, en el momento de la infección hacían una visita para conocer las nuevas instalaciones de la OTAN en bioterrorista y biotecnología. Unas instalaciones innovadoras, con la más amplia tecnología punta que existía en ese momento.

El General Wartrëm, un hombre entrado ya en la recta final de su vida, recto y respetado en el mundo militar, se levantó vacilante poco a poco como pudo permitirle su prótesis de cadera.

-Disculpe señor Cardiff, no quiero ser aguafiestas, en otra época me hubiera encantado utilizar esos jugetitos, pero nos enfrentamos al fin de la existencia humana de como la conocemos- prosiguió con su voz gutural- crecen en número vertiginosamente, poco podemos hacer, hemos ya inutilizado nuestra propia tecnología con impulsos electromagnéticos, ¿ cuanta gente tenemos en a nuestro cargo Frenz?- se giró para su secretario,un chico joven y pulcro que actuaba con serenidad, rápidamente saco varios folios, y en pocos segundos le paso la nota al General.- Tenemos a nuestro cargo, 8000000 millones de supervivientes, la mitad son estadounidenses, gracias a la actuación rápida de los militares que pudieron resguardar población en los bunkers de las rocosas, en Europa son un millón más, y el resto,tres millones son de Asia, concentrados todos bases militares secretas de China . No obstante de Oceanía, Sudamérica, Oriente medio y África no sabemos absolutamente nada. Japón ha sido una devastación total, ya que intentaron matar la infección a su manera, y lo les salió del todo bien; ya todos hemos visto el resultado. ¿ Son correctas mis anotaciones señor Cardiff? - el general miró inquisitivamente a Cardiff.
-Si señor, lo son, pero es la única solución, tenemos 8 millones, con eso podremos empezar desde cero...
-Y una mierda, joven -el general lo interrumpió enérgicamente, y mientras intentaba caminar con su bastón por la sala siguió hablando- 8 millones de personas, que van a tener que vivir permanentemente en bunkeres en el mejor de los casos, y no van a poder salir a la superficie en menos de 15 años; y al salir no habrán cosechas, ni animales, ni vegetación, queremos una solución, no un futuro totalmente incierto señor Cardiff.

Con acento portugués, Mauriccio Flores, ingeniero en astrofísica y matemáticas le preguntó.
-¿Entonces que propone General?, solo un ataque masivo de misiles balísticos podría hacer un limpieza para volver a empezar, hay células madres de todos los animales en las bases de las rocosas, cadenas de ADN, poseemos toda la información necesaria, un nuevo Génesis. Durante 15 años podríamos formar la base necesaria para salir a la superficie dispuestos a sembrar y alimentar a los animales; poco a poco nuestra civilización saldrá adelante...
-¡¡ Activemos el proyecto Fénix!! - interrumpió una vez más el General.
La sala se alborotó, insultos, gestos, todo conducía a pensar que la propuesta del general era totalmente suicida.
-Necesitamos un nuevo comienzo, en eso estamos de acuerdo, pero el Fénix, General por favor, eso si que es un futuro incierto, no sabemos si ni siquiera funciona con organismos pluricelulares-dijo el portugués con voz comprensiva.
-Esta bien, devastemos la tierra entera, y echemoslo a suertes a ver que pasa, pero Fénix es una solución muy arriesgada, de acuerdo pero si obtenemos los resultados que deseamos podremos tener un nuevo Génesis asegurado, prevaleceremos como civilización. Doctor Lafayette, ¿que opina usted?, es su proyecto sabrá mucho más que cualquiera de nosotros en este tema.
Las 25 cabezas miraron al bajito doctor, escondido en sus gafas gigantes y su barba achivada; originariamente de las montañas de Himalaya de una familia humilde con ovejas salió la mente más audaz de toda la historia de la humanidad. Dulce en sus palabras, sabio en sus actos y con un sarcástico sentido el humor, con un cerebro único, tenía el privilegio de ser escuchado siempre con total atención.
-Señores, Generales, a mis 98 años, he visto, conocido, descubierto, comido y evacuado multitud de vivencias y sustancias, la vida es un cambio continuo, quien somos nosotros para cambiar el destino de nuestras vidas. ¿Tenemos que morir o ser como ellos?, pues lo haremos, seguro que es por alguna razón, el cambio en si no es de la especie es solo en la forma de nuestra especie. Muchos dijeron que era un castigo que Dios nos ha encomendado, ya saben todos de sobras que mi opinión sobre él es bastante recelosa, incluso discuto su existencia. Pero yo soy solo un hombre a un cerebro conectado, harto de tanta falsedad y crueldad, que tiene de malo que esa crueldad sea verdadera ahora.... A mi me fascina esta nueva revelenión, personas de distintas clases y países se transforman en seres con una rabia y en una actuación única; estamos empezando a ver que se están organizando, intentando utilizar nuestra tecnología con el único fin de transformar el mundo, un mundo para ellos y para todos.
La sala susurraba, absorta de las palabras del magnífico doctor, sus palabras de sumisión al cambio no lograban encajarlas.
-Aunque realmente en el transcurso de mi vida y de la historia, hay cambios evolutivos lentos, y hay cambios mucho más interesantes, excitantes y accidentales, como sería posible con el proyecto Fénix. Para ser sincero tengo una edad en que el sexo ha quedado relegado a un lugar muy lejano de mis sentidos así que penetrar en Fénix para mi sería un orgasmo de total satisfacción. Además somos humanos todavía, y a quien no le gusta obtener algo de adrenalina antes de morir.
La sala se lleno de aplausos y vitores al doctor Lafayette.
-¡¡ Señores el activemos al Fénix!!- concluyó el General intentando ergirse.

Despiste

Era una emboscada en toda regla, los de abajo les habían conducido a un embudo, era imposible salir desde el Hall, y las dos únicas salidas eran por análisis clínicos y la otra por las consultas de oftalmología. Las dos opciones eran inútiles, por los análisis se acercaba el otro grupo directamente hacía ellos, y por oftalmo la puerta estaba cerrada, porque estaban en obras hacía ya 10 días; quedaba una tercera opción una puerta cerrada con una cadena y un pequeño candado que servía de conexión entre el hall principal y el pasillo general.
-¡¡Tíos, la esto se acaba, no hay salida!!- dijo César tembloroso y pálido
-Pues tenemos que apretar los dientes, y jodernos, venga nosotros tres preparados para repartir- intervino Fermín.
-Hace rato que estoy preparado- confirmó Santi, blandiendo al aire el amortiguador.
-Joder lástima que seamos 5, no tenemos nada que hacer...- se lamentó Willy.
- ¿5?, ¡¡me cago en mi puta estampa!!, ¿donde huevos está Ramonet?-dijo Femín indignado.
Todos se miraron un instante intentado adivinar la pregunta.
-¿ César comprovastes que estuviéramos todos dentro para cerrar la puerta de Urgencias?- pregunto Willy
-¡ Me dijiste que la cerrara, ni lo pensé, di al botón....¡Joder, joder!! y yo que cojones sabía si el estaba todavía fuera..
-Me cago en Dios, tenemos que estar todos juntos, tíos, nos hemos cargado a Ramon, la hostia- los ojos de Willy se enturbiaron.
-No es hora de llorar, que cada uno vigile de los otros tres, no podemos hacer nada,y no nos podemos separar ahora preparados que están apunto de llegar a la última puerta-dijo Fermín, dándole palmadas en la espalda de Willy.

9 minutos antes, en Urgencias:

Coño han activado la puerta de bloqueo, pensó Ramón, intentando salir de la ambulancia.
-joder, que se está cerrando- dijo entre dientes, la alarma tronó de golpe, y todos sus esfuerzos gritando no servieron de nada, la puerta se cerró en un abrir y cerrar de ojos.
-¡Cabrones, que estaba en la furgoneta! ¡Hijos de puta, no me dejéis solo!- Ramón indignado se acercó por el lado de urgencias donde saltó la vieja, pero ya habían llamas.
Pensó un segundo que es lo que debía de hacer, cuando unas manos le cogieron las piernas y cayó de bruces al suelo. El sabor del asfalto con arenilla en la boca le sabia a sangre, mientras, medio mareado, veía como una joven se le acercaba por la cintura babeando y chillando con la boca bien abierta. Como pudo le metió un puñetazo casi por casualidad, la cabeza de esta se agitó con violencia, Ramón se sorprendió de la fuerza y la efectividad de su golpe; la satisfacción fue momentánea ya que la joven rabiosa volvió a mirarlo, y al instante se encaró contra él; sin dominar su cuerpo, Ramón ya la cogió por el cuello y del pelo, se giró de golpe en un movimiento rápido y seco, la cabeza de la joven se estampó contra el suelo con toda la fuerza y el peso que Ramón pudo hacer inconscientemente; una aura de soberbia y poder le rodeaba, levantó la cabeza ,esta vez con el apoyado en la cintura, y la volvió a estampar otra vez, sin percatarse que ya estaba sonriendo, Ramón le dió repetidas veces contra el suelo, hasta que se quedó con un gran mechón de pelo en las manos y la cabeza no volvió a subir. Extrañado miró el resultado, y su sonrisa poderosa al instante se tornó en una profunda arcada, que le provocó el vomito. Se levantó como pudo y volvió a mirar su obra, su sorpresa a su reacción frente a la joven había sido magnífica. Dios soy un puto psicópata, pensó asustado y sudoroso.
-¿ y ahora que hago?-dijo en voz alta sin darse cuenta, pensó que tenía que ingeniarselas para volver con el grupo.

jueves, 21 de agosto de 2008

Bienvenido al Hall

Moverse entre los despojos y cuerpos desmenbrados en el suelo era complicado, intentando no pisar sangre ni visceras para no resbalar, varias veces tanto uno como otro se fueron al suelo, llenandose de salpicaduras y manchurrones de sangre en la ropa; el ruido de las alarmas continuas se convería en normalidad, no era ni tan estridentes ni siquiera molestas.
Tres armados y uno gravando, no hablaban, solo cautelosamente se iban moviendo adentrandose al pasillo central de urgencias. Las camillas desordenadas y volcadas mostraban un marco siniestro, conjuntamente con algun que otro box vomitando llamaradas, la batalla campal habría sido terrible, no había porción del suelo visible. Andar sobre superficies más o menos blandas y cruciendo a cada paso de daban, les producia una dentera .
-Esto es asqueroso, joder!!- exclamó Cesar, los tres giraron levemente la cabeza mirandole inquisitivamente.
-Tenemos que seguir a ver si hay alguien que podamos ayudar-dijo Willy. Se detuvieron por el humo que había al fondo del pasillo. El paso los ahogaria, cambiaron de dirección y se dirigieron a la otra ala de urgencias, que tambien conduciría al pasillo central para llegar al Hall en el primer piso, donde estaba José esperandolos.
Caminando , Santi iba en cabeza, era el más ágil y parecía que anduviera en una comoda alfombra, Fermín iba provando los distintos canales del walkee y Willy controlaba que César no quedara rezagado, ya que su condición de cámara lo tenía totalmente absorto de la situación.
-Oye Willy ¿que te ha dicho José concretamente?- preguntó Cesár mientras le hacía un barrido visual al pasillo.
-Ya te lo he dicho, que no entraramos que nos quedaramos fuera, pero ya habíamos cerrado las puertas de emergencia.
-¿Solo eso? juraría que te ha dicho algo más, y varias veces.
-Está nervioso como nosotros, además está solo, muy nervioso, ya sabes como es José.
-¿Pero que coño te ha dicho?
-Joer que ansia César, pues que corrieramos y corrieramos.
-Pues no estamos precisamente corriendo...
-Os podeis callar, pareceis dos putas marujas- Cortó Fermín, mientras Santi le daba la risa.

Al llegar al pasillo central, el humo se veía al fondo pero los cuerpos eran escasos, se podían mover con más fluidez. Las alarmas cesaron, y las luces se apagaron de golpe, el sonido del aire acondicionado se fué desvaneciendo lentamente.
-Joder, lo que faltaba- se quejaba Fermín- no tendremos una linterna, ¿no?
Willy sacó de unos de sus bolsillos laterales de su pantalon una.
-La cogí por si acaso, estaba en el armario al lado del bate.
-¿Y que hacía una linterna allí?-preguntó Fermin extrañado.
-La tenían en la puerta, pero no tengo ni idea, yo solo sabía que estaba allí y la cogí.
-Cada día me sorprendes más, a veces viene bien ser tan precavido - dijo Fermín mientras Willy sonreia y se encogia de hombros.

Santi se detuvo de golpe y hacía movientos frenéticos con la mano para que se pararan.

-¿Lo habeis escuchado?-preguntó Santi.
-¿Que hemos escuchado el que?- César intentaba agudizar el oido
-He oido algo, como gente corriendo y ruido muebles o puertas .
-¡¡Pero que cojones vas a oir tu!!, si eres un puto sordo, que solo escucha con cuatro cubatas de más, a 20 metros, a las tres de la madrugada con la música a todo trapo - masculló Fermin
-Vete a la mierda, solo un segundo , escucha joder.

Los cuatro pararon atención un rato, pero no se oía nada, algún leve rumor de las llamas de urgencias y alguna placa del techo cayendo de vez en cuando.
-Vamos para la primera y dejate de tonterias-prosiguio Fermin.
-Tío no nos asustes más, que ya bastante tenemos- César seguía gravando.
Al momento de reiniciar el paso, todos oyeron el estruendo de cristales rompiendose bruscamente entre jadeos y berridos de personas. El sonido venía del pasillo paralelo al que estaban, de las cosultas de la planta baja.
-Ahora entiendo....- dijo Willy enblanquecido.
Fermin lo cogió del hombro estirandolo hacía delante.
-Vamos, vamos, vamos!!!-Chilló Santi.
Corriendo se acercaban a la puerta principal, el ruido era se acercaba, con chillidos constantes. No tardaron nada en llegar al hall, con las puertas de emergencia de las consultas cerradas, las carreras se dirigían en su direccion, ya se veía un grupo nombroso de gente rabiosa que iban hacía ellos. Los cuatro subieron por la escalera del Hall lo más rápido posible, cuando estuvieron el el primer piso, el grupo se paro en seco en el Hall, comenzando a bramar como animales y riendose histéricos. Los cuatro amigos no daban crédito, eran más de 50 personas detenidas allí abajo, habiendo podido cazarles en pocos metros.
-¿Pero que coño hacen?- dijo confundido César
-Grava, tu grava y calla- dijo Fermín jadeando- tengo que dejar de fumar, cof cof-mientras tosía.
-Nos estan acorralando- dijo Willy mientras caminaba de espaldas lentamente.
-Ya te digo- afirmó Santi mirando a la misma direccion que Willy- Y esos todavía son muchos más que los de abajo.

Mi primer articulo en la prensa, ya soy escritor? jajajajaja

Hace unos días un tal señor Francia escribió un pequeño artículo en el periódico y al leerlo, aparte de hervirme la sangre y ponerme a despotricar desmesuradamente, decidí enviar una contestación. Dejo aquí las dos urls del periódico para que podáis ver su carta y mi contestación:

Clikear aqui para ver como empezó todo.
EL HOMBRE QUE TENÍA UN HERMANO FUNCIONARIO, Gregorio Francia
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=536520&idseccio_PK=1006&h=

Clikear para ver mi respuesta.
HARTO DE TANTA FIESTA, Gerson Loscertales
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=537067&idseccio_PK=1006

Mi hermanita en portada


Pues esta es mi hermana pequeña, toda una preciosidad, aunque no se si le molan mucho las fresas, jajajaja, lástima que la foto sea tan chiquitina. Además de modelo ocasional, es una de las mejores en Europa en bailar Zouk (espero que esté bien escrito que si no me mata a collejas),aparte de estudiar su carrera ahora mismo tiene su propia compañía de baile, haciendo espectáculos y exibiciones por todos lados de España; eso sin dejar sus torturas como preparadora fitness y spinning (gracias a dios nunca he caído en sus manos,jajajajajaja). Un petonet Laia.