No había tardado más de cinco minutos, en salir del pasillo corriendo perseguido y encontrarse por fin con la última consulta que daba al hall de la puerta principal. José salió cercionandose que los que estaban por la sala de espera de las consultas no se percataban de su presencia, asegurándose de que la última puerta la dejaba con el cierre puesto. Con todo el pijama empapado en sudor y todavía temblando, abrió una de las puertas lateral que accedían al hall, su pupila se contrajo al ver la luz natural que atravesaban las clarabollas del techo, ya solo tendría que apretar el botón de emergencía local, y todas las consultas de la planta baja quedarían aisladas del resto del hospital.
Se tiró al suelo y fue arrastrándose hacia la última puerta en el otro extremo de la pared, eran pocos metros, a medio recorrido el ruido cesó, José miró a su derecha, la sala de espera de las consultas llena de esas personas enajenadas llenas de rabia se quedaron inmóviles mirándolo, se levantó de golpe, cuando los chillidos se reanudaron mientras corrían hacía él. Sillas y mesas chocaban contra las puertas de cristal mientras corría, solo quedaba apretar el botón rojo y todo cesaría; montones de objetos de todos los tamaños volaban para interceptarlo, los tenía demasiado cerca, el sonido era atronador, corría con los dientes apretados, solo dos metros más- pensó histérico. Estaban justo al lado, a menos de medio metro cuando ya tenía la mano encima del botón y lo pulsó con todas sus fuerzas, sintió una punzada aguada y dolorosa en la palma de la mano, no había quitado la tapa de protección de el botón de emergencia, pero eso daba igual. Las luces se tornaron rojas intermitentes y un bloque de metal de un metro de ancho cayó de golpe al suelo triturando y mutilando todo tipo de miembros de los que estuvieron apunto de cazarle; José sonrió mirando el horrendo espectáculo de vísceras, huesos y sangre; mientras intentaba sacarse los trozos de plástico duro de su mano.
Ahora se disponia hacer lo mismo pero en las puertas delanteras, para que no pudieran salir a la calle, volvió apretar otro botón, pero esta vez levantado la tapa de seguridad, y otro bloque de metal se desplomo de golpe. Ya no habría que temer por la gente evacuada a la calle, había dejado a los de dentro encerrados, volvió a sonreir, hasta que se percató que solo estaban en la calle los evacuados de la planta baja, como mucho de la primera y si se habían enterado del incidente; cogío el movil rapidamente nervioso y marcó la rellamada.
-José que coño esta pasando, porque me estas colgando joder-Dijo Willy airadamente
-Tios salir por patas, los he retenido dentro de el hospital con las puertas hermeticas- intentó explicarse José
-Pero que dices, tio, no me toques los huevos, estamos en urgencias que ha explotado algo.
-Salir de una puta vez, que seguro que van para allá
-Pero si hemos bloqueado tambien nosotros la puerta de urgencias con las hermeticas, por si es un atentado.
-Pues ya podeis correr
Para mejor seguimiento de la novela Hospital fijate en la columna de la derecha estan las etiquetas de las entregas enumeradas; he de recordar que la novela se está elaborando. Sobretodo agradezco comentarios, son muy útiles. Como novedad este mes tenemos una encuesta, por favor, no dudeis en votar. Espero que disfruteis de vuestro rinconcito al igual que lo disfruto yo.
miércoles, 25 de junio de 2008
Estructura
Los hospitales suelen ser bloques inertes y toscos entre la multitud de edificios en la ciudad, este en concreto perturbaba gravemente cuando mirabas una frondosa montaña verde llena de vida. Eran diecisiete plantas de alto en forma de cilindro de 200m de diámetro, con una base de dos plantas de 450 metros de largo por 200 de ancho. Inicialmente el arquitecto había planteado construir un edificio que no des quebrajara el paisaje, pero la opción de hacer un hospital con una base igual de amplia más 5 pisos subterráneos que fueran el triple de anchos que la base no convenció a nadie, el resultado fue un espigado edificio con una base enorme, con tres pisos subterráneos, donde estaban el parking para trabajadores y usuarios, para no romper más la armonía de los pinos. En la segunda planta subterránea estaban los servicios de Medicina Nuclear, Radioterapia, Oncología y Radiología, la ultima planta había el animalario, Anatomía patológica, salas de necropsias y diferentes habitáculos que podían alquilarse para investigación.
La población conocía el hospital por muchos nombres, para cual más original, el cohete, la lanzadera, cabo cañaveral pero él mas conocido era Houston. EL complejo era auto suficiente, todas las ventanas eran de absorción solar y todos los desperdicios se enviaban a un bloque incinerador que se comunicaba por un túnel de 700m, que permanecía oculto en una ladera colindante con el hospital; donde todo el material para tirar se ponía en unos containers que servían de vagones para llevar por el raíl magnetizado hacia la incineradora.
La distribución del hospital economizaba los largos paseos, cada servicio y planta al menos tenia 3 accesos diferentes, los despachos como mínimo 2 puertas, todo estaba previsto para que en caso de emergencia o incendio, se pudiera desalojar el hospital entero en menos de 15 minutos; todo un logro de planificacíon para un edificio de estas características y función. Las consultas ocupaban la mitad de la planta baja, la otra mitad eran urgencias, la distribución seguía el mismo patrón, una amplia sala con puertas a ambos lados servía para distribuir a los pacientes que se visitaban, todas las consultas se comunicaban entre sí; era una buena estructuración principalmente era válvula de escape para cualquier evacuación pero también se utilizaba para que tanto médicos como enfermeras pudieran desaparecer de algún paciente pesado o violento con cualquier excusa a las consultas vecinas, curiosamente se utilizaba más para la última opción que para la primera.
La población conocía el hospital por muchos nombres, para cual más original, el cohete, la lanzadera, cabo cañaveral pero él mas conocido era Houston. EL complejo era auto suficiente, todas las ventanas eran de absorción solar y todos los desperdicios se enviaban a un bloque incinerador que se comunicaba por un túnel de 700m, que permanecía oculto en una ladera colindante con el hospital; donde todo el material para tirar se ponía en unos containers que servían de vagones para llevar por el raíl magnetizado hacia la incineradora.
La distribución del hospital economizaba los largos paseos, cada servicio y planta al menos tenia 3 accesos diferentes, los despachos como mínimo 2 puertas, todo estaba previsto para que en caso de emergencia o incendio, se pudiera desalojar el hospital entero en menos de 15 minutos; todo un logro de planificacíon para un edificio de estas características y función. Las consultas ocupaban la mitad de la planta baja, la otra mitad eran urgencias, la distribución seguía el mismo patrón, una amplia sala con puertas a ambos lados servía para distribuir a los pacientes que se visitaban, todas las consultas se comunicaban entre sí; era una buena estructuración principalmente era válvula de escape para cualquier evacuación pero también se utilizaba para que tanto médicos como enfermeras pudieran desaparecer de algún paciente pesado o violento con cualquier excusa a las consultas vecinas, curiosamente se utilizaba más para la última opción que para la primera.
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