El equipo uniformado, y equipado debidamente, ya llevaban horas preparados, medicamentos, mapas, armas de última generación, comida y la baliza. Jester era la jefa del equipo, 32 años, alta y esbelta, de melena negra y ojos rasgados; sus labios cerrados escondian una bonita sonrisa enbaucadora que pocas veces dejaba ver, a su cargo 15 personas más, dos médicos, tres especialistas en demoliciones y 10 soldados kaos, del cuerpo de élite.Todos ellos eran de la tercera generación de supervivientes del hemisferio norte, entrenados militarmente desde los 5 años, ideales para ese trabajo, llegar, buscar e informar. En todos estaba la esperanza de poder activar la baliza. Su señal sería insignificante, pero podría ser un nuevo comienzo, una nueva era, una esperanza para todos los sobrevivientes del Virus Negro.
-Señores, todo esta preparado- dijo Jester a su compañia con voz aspera.
La sala de vestuarios era amplia, con algo más de luz que las otras salas, al menos podían verse las caras, aunque tuvieran un tono oliva por la luz amarilla; unos se arrodillaron, otros se estiraron en el suelo, excepto los médicos que se sentaron en las butacas de masaje. Era un grupo que llevaban más de 7 años trabajando junto y tres preparando la misión. Era tradición que solo los mejores podrían unirse a los equipos G-20, distintas funciones, distintas profesiones, combinadas para un bien común.
Jester era una perra salvaje, como se les llamaban a los renegados que estuvieron sobreviviendo sin compañia militar, en la 3ª gran expansión de la pandemia. Muchos ellos tuvieron que llegar a los bunkeres más cercanos, la mayoría no lo consiguió, la última gran expansión fue mortifera, muchos más infectados, los infectados mucho más violentos y ya comenzaban a fundar granjas de humanos sanos .
Ella llegó sola con 7 años, una mochila llena de recuerdos y armada con un machete pequeño , tres granadas de humo inactivas y un fúsil de asalto mp-5 antiguos con tres cargadores, que a duras penas soportaban sus delgados bracitos. Como lo logró fué una incognita, pero su perfil bioeléctrico fue censado hacía cuatro años atras, en un gueto subterreaneo a 845 km del buker. Las lecturas vioelectricas eran las únicas pistas que tenían los militares para saber cuantos supervivientes seguian esparcidos por todo el planeta. El satélite URGO12 antiguo sistema de clasificación de especies orgánicas desconocidas, era el que hacía el barrido mensualmente por los cuadrantes, buscando los ecos de energía bioeléctrica que emite cada ser humano, prescindiendo por supuesto de cualquier lectura secundaria aunque fuera desconocida. Tambien procuraba a su vez detallados informes de las zonas más afectadas por la pandemia, observar movimientos en masa de los infectados y en especial cuando se producian las expansiones. Normalmente ciclicas, que era cuando en la zona el incremento de infectados superaba el 75%.
-Sabeis que no soy de protocolos ni hostias- Jester era ante su belleza y sensualidad una mujer sobradamente bruta y mal hablada.
Los presentes en la sala espetaron en una rítmica y alegre carcajada , ella hizo un gesto con la mano para seguir hablando.
-23 equipos GX, ya han realizado su misión, y ninguna baliza ha sido activada- silencio, se podía recordar a sus amigos y familiares pero nunca volverlos a mencionar, ese era siempre el ritual, prosiguió- El salto lo hemos practicado más de 200 veces, todo ha salido bien, ahora será distinto, es un viaje de no retorno. Lo bueno de todo es que si tenemos éxito, control lo sabrá al instante. Recordemos los primeros pasajes del Manuscrito de Noe, y recemos por llegar en ese preciso momento, cambiar este presente es nuestro futuro en su pasado.
Jester era una perra salvaje, como se les llamaban a los renegados que estuvieron sobreviviendo sin compañia militar, en la 3ª gran expansión de la pandemia. Muchos ellos tuvieron que llegar a los bunkeres más cercanos, la mayoría no lo consiguió, la última gran expansión fue mortifera, muchos más infectados, los infectados mucho más violentos y ya comenzaban a fundar granjas de humanos sanos .
Ella llegó sola con 7 años, una mochila llena de recuerdos y armada con un machete pequeño , tres granadas de humo inactivas y un fúsil de asalto mp-5 antiguos con tres cargadores, que a duras penas soportaban sus delgados bracitos. Como lo logró fué una incognita, pero su perfil bioeléctrico fue censado hacía cuatro años atras, en un gueto subterreaneo a 845 km del buker. Las lecturas vioelectricas eran las únicas pistas que tenían los militares para saber cuantos supervivientes seguian esparcidos por todo el planeta. El satélite URGO12 antiguo sistema de clasificación de especies orgánicas desconocidas, era el que hacía el barrido mensualmente por los cuadrantes, buscando los ecos de energía bioeléctrica que emite cada ser humano, prescindiendo por supuesto de cualquier lectura secundaria aunque fuera desconocida. Tambien procuraba a su vez detallados informes de las zonas más afectadas por la pandemia, observar movimientos en masa de los infectados y en especial cuando se producian las expansiones. Normalmente ciclicas, que era cuando en la zona el incremento de infectados superaba el 75%.
-Sabeis que no soy de protocolos ni hostias- Jester era ante su belleza y sensualidad una mujer sobradamente bruta y mal hablada.
Los presentes en la sala espetaron en una rítmica y alegre carcajada , ella hizo un gesto con la mano para seguir hablando.
-23 equipos GX, ya han realizado su misión, y ninguna baliza ha sido activada- silencio, se podía recordar a sus amigos y familiares pero nunca volverlos a mencionar, ese era siempre el ritual, prosiguió- El salto lo hemos practicado más de 200 veces, todo ha salido bien, ahora será distinto, es un viaje de no retorno. Lo bueno de todo es que si tenemos éxito, control lo sabrá al instante. Recordemos los primeros pasajes del Manuscrito de Noe, y recemos por llegar en ese preciso momento, cambiar este presente es nuestro futuro en su pasado.
-Rezemos todos por ellos!!- dijo Jacob, el más corpulento de los kaos, con miriada inquisidora.
Todos se fueron poniendo de rodillas e incluso uno de los médicos dió un respingo frente a la mirada fulminante de Jacob, postrandose de rodillas inmediatamente.De rodillas, cabeza gacha y ojos cerrados, unos susurraban, otros pensaban, quiza alguno recordaba antiguos compañeros muertos y solo uno miraba abajo y ni pensaba ni decia nada. Al acabar Jacob aplaudió con fuerza y chillando cánticos de guerra, contagiando a los kaos que cantaban a todo pulmón. Mientras Jacob mandaba al equipo un variopinto conjunto de adjetivos para enervar al equipo, Jester permanecia en sus pensamientos, su evolución en la vida, todos los sucesos y en la forma en que había llegado a ser lo que era hora; una kaos elite.
-Opertura lanzadera 7, equipo GX-24 esperando a colocación de salto, menos 60 minutos-volvió a sonar por toda la base.
(continuara....)
Todos se fueron poniendo de rodillas e incluso uno de los médicos dió un respingo frente a la mirada fulminante de Jacob, postrandose de rodillas inmediatamente.De rodillas, cabeza gacha y ojos cerrados, unos susurraban, otros pensaban, quiza alguno recordaba antiguos compañeros muertos y solo uno miraba abajo y ni pensaba ni decia nada. Al acabar Jacob aplaudió con fuerza y chillando cánticos de guerra, contagiando a los kaos que cantaban a todo pulmón. Mientras Jacob mandaba al equipo un variopinto conjunto de adjetivos para enervar al equipo, Jester permanecia en sus pensamientos, su evolución en la vida, todos los sucesos y en la forma en que había llegado a ser lo que era hora; una kaos elite.
-Opertura lanzadera 7, equipo GX-24 esperando a colocación de salto, menos 60 minutos-volvió a sonar por toda la base.
(continuara....)