Fase 3 del Protocolo Fénix:
Bases Nort-Occidentales de Europa.
Unidades de reconocimiento de Marines. Informe de lecturas caloríficas. Búsqueda de principales focos de posibles supervivientes. Las lecturas aisladas serán secundarias. Prioridad de auxilio y control. Patrón de acordonamiento de zonas libres activado. Máxima alerta en defensa para las unidades de reconicimiento. Restringir contacto de cualquier posible contagio a la unidad y a los supervivientes. Todo elemento no reconocible como superviviente es hostíl. ORDEN PRIORITARIO: TODO ELEMENTO HOSTIL DEBE SER ELIMINADO, REPETIMOS TODO ELEMENTO HOSTIL DEBE SER ELIMINADO INMEDIATAMENTE. Fin del mensaje. Nuevo reporte 72 horas. 22.45 zulu.
El viento suave y cálido movía los banderines de los Humbies, las delgadas antenas se mecían rítmicamente, el sol resplandeciente masajeaba las pocas zonas visibles de su piel. Aún llevando toda esa equipación, era libertad lo que respiraba, se acabaron los meses clausurados en los bunkers; hubiera preferido estar en bañador cerca de esas estupendas playas que había visto desde el avión de carga, tomandose una gran jarra de cerveza fría y una de esas típicas comidas llamadas tapas, que según había leído en la guía de turismo "Bienvenido a España" eran pequeños platos de degustación de pequeñas y ricas porciones de comida que en ese país se servían; a Hamiltton todo lo típico y foraneo le encantaba, pero con haber salido de al aire libre tenía suficiente, aunque hubiera sido en el mismisimo infierno, todo valía la pena antes que seguir encerrado bajo tierra. Por suerte su puesto de control no era el infierno, si no un pequeño aeropuerto cerca de las coordenadas Alfa34 Bravo12, que según la misma guía de turismo lo reconocía como Aeropuerto de Girona.
-Asesino principal a lobos negros, cambio-decía el intercominicador.
-Lobo negro 1, cargado y preparado, señor.
-Lobo negro 2, cargado y preparado, señor.
-Lobo negro 3, cargado y preparado, señor.
Las 23 unidades Humbies, 5 tripulantes en cada uno, dieron confirmación escalonadamente y en riguroso orden; cada unidad estaba formada con 5 marines (conductor, 3 pasajeros y uno para la ametralladora de calibre 15 en la parte superior).
-Asesino principal a lobos negros, vamos a trabajar es la hora, 3 4.
Los claxones soranon al unísono entre gritos de alegría y ansía de cumplir la misión, estos marines expertos en terreno hóstil nunca hubieran imaginado que después del suceso volverían a hacer lo que mejor sabían, buscar, proteger y eliminar.
La fila de Humbies se fué moviendo a un ritmo bastante rápido, el cálculo de llegada era de una hora, pero en menos de 45 minutos ya estaban en la entrada de la ciudad. La espectación del batallón era máxima, solo pensar en probables supervivientes hacía crecer el nerviosismo. El sargento Hamiltton observo la ciudad de Girona con incredulidad, estaba vacía, sin almas por la calles, edificios con desperfectos de batallas antes de la activación del Fénix, parques desiertos, coches vacios por todos lados. La hilera de vehículos se internó por las calles lentamente, tenían en vanguardía un enorme tanque con un gran pala en forma de quitanieves para limpiar las calles de coches, en el punto de situación se pararón. Todos los marines salieron de los Humbies en posición defensiva esperando contacto.
-Asesino principal a Lobo negro 6, ponga la gravación.
Un enorme altavoz, comenzó a sonar con un mensaje en un Castellano latino e Inglés americano.
-¡¡Somos marines americanos, estamos aquí para rescatarlos, salgan sin miedo, les llevaremos a un lugar seguro!!
El mensaje se repitía 3 veces por minuto, el sonido era tan alto que a los marines les habían provisto de disiparodes de sonido auditivos para que no les reventaran los tímpanos.
Al cabo de 4 horas, mientras la mitad de batallón comía o dormía en la calzada mientras los otros seguían vigilando arrodillados buscando posibles objetivos con los m16, no se había producido ningún contacto.
-Asesino principal a Lobo negro 9, movilice a sus hombres a posición secundaria.
-Lobo negro 9 a asesino principal, lobo negro 7,8,10,11,12 y 13 en moviento, posición secundaria confirmada a la llegada.
-Asesino principal a lobos negros, ojos bien abiertos, no quiero sorpresas.
Los siete vehículos arrancaron y bajando calle abajo, dirigiendose a la zona opuesta de la ciudad. A Hamiltton le sorprendía lo pequeñas que eran algunas ciudades europeas comparadas con Estados Unidos, le llamaba mucho la atención que núcleos de población como ese se les pudieran considerar ciudades, en su Dallas natal Girona no habría sido considerada apenas un barrio, le parecía gracioso esa comparación.
-Escadra de lobo negro 9 a Asesino principal, en posición secundaria.
-Asesino principal a lobo negro 9, permanezca a la espera con escuadra defensiva.
Los marines volvieron a bajar de los vehículos en posición defensiva a la orden del puño alzado del sargento.
-Asesino principal a batallón, reporte de lecturas caloríficas en 2 minutos. Esperamos reporte vía satélite.
Los prótocolos de actuación eran siempre muy estrictos pero era la única manera de manejar tanto elemento junto y que toda la máquinaria funcionara perfectamente.
-Sargento, donde están esas morenazas que nos había prometido.
Las risas de sus compañeros se contagiaron al grupo.
-Razor lo que prometo se cumple tu solo espera, jajajajaja ¡¡lobos negros no se relajen que no hay morenazas para todos!!-dijo reiendose Hamiltton.
Siempre era compañero con sus soldados pero también les pedía máxima concentración, eran buenos marines y también muy jovenes al igual que él.
-Asesino principal a lobos negros, recibiendo múltiples lecturas, atención posibles supervivientes a 200m.
Las armas del batallón ser cargaron en masa, preparadas en caso de disparar con los seguros quitados.
-Asesino principal a lobo negro 9, mantega escudra en posición, todos las lecturas están en nuestro sector.
-Recibido Asesino principal, seguimos en posición secundaria, 3 4.
Hamiltton miró a sus compañeros complacientemente, era cuestión de horas que volvieran al aeropuerto con supervivientes. Un trabajo fácil, para que más complicaciones.
10 minutos después rágafas de tiros y explosiones de gránadas retumbaban por toda la ciudad, el sector del Capitán estaba actuando, no era una buena señal.
-Lobo negro 9 a asesino principal, interrogativo ¿cúal es la situación?-dijo nervioso Hamillton por el auricular.
No había respuesta, los disparos crecían en intensidad; era absurdo no imaginarse que estaban haciendo una carnicería devastando la zona. Volvió a repetir el mensaje.
-Lobo negro 9 a ase....
-¡¡Asesino principal a lobo negro 9, salgan cagando leches de aquí!!, están por todas ............click .......partes......click.....¡¡hijos de p............click.
(pd: Albeta apartir d'ara cada 15 dies com a máxim,jajajaja, ptns)
Para mejor seguimiento de la novela Hospital fijate en la columna de la derecha estan las etiquetas de las entregas enumeradas; he de recordar que la novela se está elaborando. Sobretodo agradezco comentarios, son muy útiles. Como novedad este mes tenemos una encuesta, por favor, no dudeis en votar. Espero que disfruteis de vuestro rinconcito al igual que lo disfruto yo.
viernes, 31 de octubre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
¡Batista sacanos de aqui!
-Joder, y ahora el puto ascensor se estropea...- dijo José irritado.
-Lo que faltaba-masculló Ramón.
El ascensor parado era totalmente ínutil, cuatro tíos preparados para rescatar a supervivientes y atrapados en tres metros cuadrados de ancho y dos de alto, suspendidos a más de 60 metros.
-Este ascensor no se ha estropeado, ¡mirar! se ha encendido la luz de detención de emergencia-señalaba Fermín a una pequeña luz parapadeante roja que había en el panel.
-Lo último sería que esos hijos de puta supieran parar ascensores, ya sería la hostia-protestó César.
El panel casquilleó y sonó el sonido sordo de activación para poder hablar en caso de emergencia o avería. Intuían una respiración forzada pero débil.
-Y ahora te cagas si nos hablan- se burló Willy mirando a César riendose.
La respiración subió de volumen, pero con un ruido de fondo entre gritos y sonidos metálicos.
-¿Estais ahi?-se oyó una voz apagada y angustiosa entrecortada por la respiracíon.
Todos se miraron perplejos, con los ojos abiertos de par en par.
-Ni se te ocurra contestar- paró Fermin a Willy con mirada inquisitiva cuando iba a tocar el botón para dar la replica a la voz.
-Soy el Santi-tosió y volvió hablar- Os he parado, vais directos a donde están diez de esas cosas encerradas.
Les intentó explicar como buenamente pudo la situación, ahorrandose los detalles de como se las había ingeniado para llegar al control de ascensores.El podría tener comunicación directa con la planta, pero su salida a la planta ya era cuestión de ellos. Una vez asumida toda la información contemplaron entre los cuatro que solo podían salir por esa planta, ya que sabían con seguridad era segura; entre discusiones concluyeron con tres opciones posibles, la primera era básicamente que Santi desbloqueara el ascensor y que salieran con toda la violencia posible para que los que estaban en la planta pudieran abriles las puertas del descansillo del ascensor y acceder a la planta, la segunda era más radical, bajar a otra planta y arreglarselas y la tercera era una solución que no se pareciera a las dos anteriores, ya que la primera era un suicidio y la segunda un suicidio todavia más estupido si cabe. El único problema es que no llegaban a esa deseada tercera opción, entretanto los diez especímenes recluidos en el descansillo intentaban repetidamente abrir la puerta del ascensor a golpes, chillando como posesos.
Las puertas aguntaban, pero seguían estando encerrados e intentaron comunicarse con Santi, pero este ya no contestaba. Con el ruido no se percataron del movimiento sutíl del ascensor, un leve bajón amortiguado por los frenos de unos pocos centimetros.
-Willy, arriba- dijo una voz femenina en voz baja,él ya la había oido como un rumor imaginario en su mente.Willy les indicó a todos con el dedo incide el techo a la espera de que no fueran imagiciones suyas.
-Willy, arriba,estoy aqui- volvió a repetir la voz.
No eran imaginaciones suyas todos la habían escuchado. Los cuatro se organizaron para que Fermín pudiera abrir el techo del ascensor, en dos minutos sin la protección superior vieron asomar una melena castaña y una cara conocida.
-No sabeis como me alegro de veros-dijo Sandra con la mejor de sus sonrisas con sus dientes blancos y su piel llena de mugre de polvo y aceite engrasador del ascensor. El contraste era gracioso, pero ninguno esbozó sonrisa alguna, más bien se quedaron desconcertados.
-Batista me ha contado que existia este pasillo en el techo.
Cada planta tenía su celador y Batista tenía esa planta, era una de las personas más queridas, no solo por su carisma si no por su manera de ser y comportarse, veterano y trabajador, nunca escatimaba en sonrisas y su buen humor pero si le tenían mucho respeto ya que enfadado era un huracán sin rumbo incontrolable. Precisamente por su veterania, se conocía el hospital como ninguno, en la última planta había la maquinaría de los ascensores; aunque mucha gente pensaba que la última planta era la 17, porque muy poca gente sabía la existencia de la planta de motores. Batista se anticipó a todos enviando a Sandra por ese recorrido por el techo donde habían dos vigas de 15cm de ancho cada un, que atravesaban sobre el falso techo de la planta. Sandra les explicó todo los detalles que Batista le dijo que comentara. Solo una persona por viaje, ya que esas vigas no eran para soportar mucho peso, como mucho 95kg.
-Ok, yo me quedo el último por si Santi dice algo-dijo Willy algo preocupado.
Decidieron subir al techo de dos en dos, para que siempre hubiera uno arriba para ayudar a subir el otro.Sandra se apeó de las vigas apoyandose en el techo del ascensor un momento para cambiar de dirección y volvió a subir a las vigas, a gatas se fué dirigiendo hacía el otro lado. En la lejanía, a unos 30 metros veían el otro hueco de luz con la cabeza morena de Batista haciendo señales con la mano para que vinieran pero en silencio. Jose fué el primero, aparatosamente clavó las rodillas en los dos railes y siguió el camino,después le tocó a Ramón, y seguidamente a César en cuanto llegó.
-Venga ya estamos los dos, esto es pan comido-susurro Fermin.
Pero se percató de la cara de Willy, desolado y casi lloroso.
-Joer ahora no te pongas asi, joder, pareces una cria.
-Ha dicho como máximo 90kg, tio
-No ha dicho eso, ha dicho que seguro que agunta 95kg, por un poco más no pasa nada todo va a salir bien, y sacate esa cara de muñeca llorona.-dijo mientras se subía a las vigas.
Willy esperó hasta que Fermín llegara a el hueco donde ya asomaban las cabezas de Batista y Sandra. Willy se dispuso a poner las rodillas sobre las vigas, y aguantaron, a gatas se dirigía lentamente y notó un pequeño temblor seguido de un crujido métalico seco, y paró.
Batista, Sandra y Fermín se miraron y vió como Fermín les explicaba algo a los dos, entonces las señales eran más emotivas y repetitivas, los tres con amplias sonrisas en un agujero a tras luz.
-¡Ya está Willy solo un poco más!-chillo Sandra animándole
No puedo, esto no aguntara no puedo, solo pensaba él.
-Venga tio que esto ya esta hecho- dijo Batista con su amplia sonrisa.
-¡No puedo joer, peso 105kg, joder!-dijo en voz en grito desesperado.
Las placas del techo se empezaron a mover como si hubiera un terremoto, y las manos de los que estaba retenidos abajo rompieron las finas placas macheambradas del techo.
-¡Joder, han roto el puto techo!-dijo sudoroso y desesperado.
Los veinte brazos se sacudían intentando apresarle, y uno de ellos le cogió del pijama y arrancó a Willy de las vigas. Las tres cabecitas del otro lado dejaron de sonreir.
-Lo que faltaba-masculló Ramón.
El ascensor parado era totalmente ínutil, cuatro tíos preparados para rescatar a supervivientes y atrapados en tres metros cuadrados de ancho y dos de alto, suspendidos a más de 60 metros.
-Este ascensor no se ha estropeado, ¡mirar! se ha encendido la luz de detención de emergencia-señalaba Fermín a una pequeña luz parapadeante roja que había en el panel.
-Lo último sería que esos hijos de puta supieran parar ascensores, ya sería la hostia-protestó César.
El panel casquilleó y sonó el sonido sordo de activación para poder hablar en caso de emergencia o avería. Intuían una respiración forzada pero débil.
-Y ahora te cagas si nos hablan- se burló Willy mirando a César riendose.
La respiración subió de volumen, pero con un ruido de fondo entre gritos y sonidos metálicos.
-¿Estais ahi?-se oyó una voz apagada y angustiosa entrecortada por la respiracíon.
Todos se miraron perplejos, con los ojos abiertos de par en par.
-Ni se te ocurra contestar- paró Fermin a Willy con mirada inquisitiva cuando iba a tocar el botón para dar la replica a la voz.
-Soy el Santi-tosió y volvió hablar- Os he parado, vais directos a donde están diez de esas cosas encerradas.
Les intentó explicar como buenamente pudo la situación, ahorrandose los detalles de como se las había ingeniado para llegar al control de ascensores.El podría tener comunicación directa con la planta, pero su salida a la planta ya era cuestión de ellos. Una vez asumida toda la información contemplaron entre los cuatro que solo podían salir por esa planta, ya que sabían con seguridad era segura; entre discusiones concluyeron con tres opciones posibles, la primera era básicamente que Santi desbloqueara el ascensor y que salieran con toda la violencia posible para que los que estaban en la planta pudieran abriles las puertas del descansillo del ascensor y acceder a la planta, la segunda era más radical, bajar a otra planta y arreglarselas y la tercera era una solución que no se pareciera a las dos anteriores, ya que la primera era un suicidio y la segunda un suicidio todavia más estupido si cabe. El único problema es que no llegaban a esa deseada tercera opción, entretanto los diez especímenes recluidos en el descansillo intentaban repetidamente abrir la puerta del ascensor a golpes, chillando como posesos.
Las puertas aguntaban, pero seguían estando encerrados e intentaron comunicarse con Santi, pero este ya no contestaba. Con el ruido no se percataron del movimiento sutíl del ascensor, un leve bajón amortiguado por los frenos de unos pocos centimetros.
-Willy, arriba- dijo una voz femenina en voz baja,él ya la había oido como un rumor imaginario en su mente.Willy les indicó a todos con el dedo incide el techo a la espera de que no fueran imagiciones suyas.
-Willy, arriba,estoy aqui- volvió a repetir la voz.
No eran imaginaciones suyas todos la habían escuchado. Los cuatro se organizaron para que Fermín pudiera abrir el techo del ascensor, en dos minutos sin la protección superior vieron asomar una melena castaña y una cara conocida.
-No sabeis como me alegro de veros-dijo Sandra con la mejor de sus sonrisas con sus dientes blancos y su piel llena de mugre de polvo y aceite engrasador del ascensor. El contraste era gracioso, pero ninguno esbozó sonrisa alguna, más bien se quedaron desconcertados.
-Batista me ha contado que existia este pasillo en el techo.
Cada planta tenía su celador y Batista tenía esa planta, era una de las personas más queridas, no solo por su carisma si no por su manera de ser y comportarse, veterano y trabajador, nunca escatimaba en sonrisas y su buen humor pero si le tenían mucho respeto ya que enfadado era un huracán sin rumbo incontrolable. Precisamente por su veterania, se conocía el hospital como ninguno, en la última planta había la maquinaría de los ascensores; aunque mucha gente pensaba que la última planta era la 17, porque muy poca gente sabía la existencia de la planta de motores. Batista se anticipó a todos enviando a Sandra por ese recorrido por el techo donde habían dos vigas de 15cm de ancho cada un, que atravesaban sobre el falso techo de la planta. Sandra les explicó todo los detalles que Batista le dijo que comentara. Solo una persona por viaje, ya que esas vigas no eran para soportar mucho peso, como mucho 95kg.
-Ok, yo me quedo el último por si Santi dice algo-dijo Willy algo preocupado.
Decidieron subir al techo de dos en dos, para que siempre hubiera uno arriba para ayudar a subir el otro.Sandra se apeó de las vigas apoyandose en el techo del ascensor un momento para cambiar de dirección y volvió a subir a las vigas, a gatas se fué dirigiendo hacía el otro lado. En la lejanía, a unos 30 metros veían el otro hueco de luz con la cabeza morena de Batista haciendo señales con la mano para que vinieran pero en silencio. Jose fué el primero, aparatosamente clavó las rodillas en los dos railes y siguió el camino,después le tocó a Ramón, y seguidamente a César en cuanto llegó.
-Venga ya estamos los dos, esto es pan comido-susurro Fermin.
Pero se percató de la cara de Willy, desolado y casi lloroso.
-Joer ahora no te pongas asi, joder, pareces una cria.
-Ha dicho como máximo 90kg, tio
-No ha dicho eso, ha dicho que seguro que agunta 95kg, por un poco más no pasa nada todo va a salir bien, y sacate esa cara de muñeca llorona.-dijo mientras se subía a las vigas.
Willy esperó hasta que Fermín llegara a el hueco donde ya asomaban las cabezas de Batista y Sandra. Willy se dispuso a poner las rodillas sobre las vigas, y aguantaron, a gatas se dirigía lentamente y notó un pequeño temblor seguido de un crujido métalico seco, y paró.
Batista, Sandra y Fermín se miraron y vió como Fermín les explicaba algo a los dos, entonces las señales eran más emotivas y repetitivas, los tres con amplias sonrisas en un agujero a tras luz.
-¡Ya está Willy solo un poco más!-chillo Sandra animándole
No puedo, esto no aguntara no puedo, solo pensaba él.
-Venga tio que esto ya esta hecho- dijo Batista con su amplia sonrisa.
-¡No puedo joer, peso 105kg, joder!-dijo en voz en grito desesperado.
Las placas del techo se empezaron a mover como si hubiera un terremoto, y las manos de los que estaba retenidos abajo rompieron las finas placas macheambradas del techo.
-¡Joder, han roto el puto techo!-dijo sudoroso y desesperado.
Los veinte brazos se sacudían intentando apresarle, y uno de ellos le cogió del pijama y arrancó a Willy de las vigas. Las tres cabecitas del otro lado dejaron de sonreir.
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