domingo, 30 de marzo de 2008

La mejor canción del verano, punchi punchi

Ante todo hay que tenerla bien limpia

En Hospital tambien van a empezar a correr



No veas el tío como se las gasta, deja a su mujer allí a merced de los infectados y se da el piro, ¿egoísmo o supervivencia?, en Hospital más vale que se vallan poniéndo las pilas por que los de 28 eran demasiado delicados con sus presas, en cambio los mios no tendrán piedad para nadie. Empieza la cacería señores ¿prefieres seguir leyendo? o ¿empiezas a correr?,jajajajajajjajaja
Por cierto me encanta esta canción es genial, para correr y perder unas cuantas calorias seguro que es bastante estimulante, ¿no César?

Puerta principal

La conversación había sido rápida y concisa, aunque reconocía que el grupo no podría hacer nada ante la ambulancia ya que habría ya personal ayudando, pero nunca venía mal saber que pasaba en el otro lado, sabía que Willy en cuanto viera la situación le informaría inmediatamente; cogió el código general de buscapersonas de los celadores (que conectaba a todos los buscas en caso de urgencia), marcó los tres primeros números, de introducción de clave, sonó un chirrido, seguidamente el número de conexión de emergencia que eran solo dos dígito, el chirrido se convirtió en un tono más suave y rítmico, espero tres segundos y al acabar el sonido dejó el mensaje.
-Ha habido un accidente en urgencias, atentos al busca por si nos necesitan, no ocupéis la linea de emergencias, repito esperar y no ocupéis la linea de emergencias, gracias- colgó el teléfono.
Avisándolos a todos y teniendo el teléfono libre ya bastaba, solo tenía que esperar la llamada de Willy. Hizo una mirada al Hall del hospital por si hubiese algún compañero de plantas para entregarle algún resultado de pruevas que se hacían a los pacientes ingresados, pero no vio a nadie. Un estruendo brutal sonó, y giró la cabeza esperando ver humo o algo parecido,solo gente que salía corriendo .
-A la calle todos a la calle, estarán seguros, tranquilicense, podrán salir todos,- les indicaba moviendo los brazos y hablando alto pero sin chillar sin perder la tranquilidad- sigan, sigan al fondo, al fondo- no veía nada, el terrible sonido suponía que vendría del margen derecho de donde él estaba, la zona de rayos o quizá banco de sangre, pero seguía sin ver humo,cada vez había menos gente, ya que parte de las consultas del hospital estaban en el mismo hall del hospital, ya no quedaba nadie al cabo de cinco minutos, . Se dirigió a los usuarios y pacientes que estaban en la calle que no se preocuparan que estuvieran allí hasta que la zona estuviera controlada; vio como las enfermeras y auxiliares se dedicaban a controlar sus enfermos e intentar calmar los ánimos de pacientes y familiares. Una auxiliar se le acercó.
-¿José que ha pasado?- le dijo en voz baja
-No tengo ni idea Flori, pero yo tengo que entrar dentro para ver si hay alguien por ahí despistado que no pueda salir- le contestó con voz nerviosa
-No, ¿como vas a entrar?, y ¿si hay otra explosión o se cae algún techo?- pregunto a José.
-Por eso no te preocupes, solo te pido que nadie vuelva a entrar hasta que nos de la orden, ¿os podéis ocupar vosotras?.
-Apuntate mi móvil por si necesitas algo o sabes algo más, nosotros nos ocupamos de los de fuera. Pero ten mucho cuidado
-Gracias Flori- dijo José descansado- te llamaré.
Volvió a entrar y ya no quedaba nadie, pero seguía sin ver humo, aunque en el panel que tenía en la entrada marcaba tres alarmas de incendio en urgencias. Rápidamente se dirigió al pasillo que daba a la zona de rayos y chilló varias veces por si había algún rezagado,nada de nada pero oía como un rumor de voces, no las podía captar muy bien, eran desordenadas y agudas; el rumor se iba engrandeciendo y reconoció que eran chillidos y pisadas rápidas, venían de urgencias, el pasillo era largo pero al final veía como se acercaban sombras de gente que corría; al segundo los chillidos desagarrados ya eran totalmente claros, comenzó a ver como gente tanto usuarios como personal del hospital corrían despavoridos hacia él. Se fijó que algunos corrian mal heridos o con rasguños; cerca de él ya le iban diciendo que salíera pitando, pero la avalancha era tal que no podía moverse de la pared, hasta que una mano lo cogío por la manga del uniforme y lo forzó a salir corriendo, giró la cabeza por que vió caer a alguien, pero no se había caído tenía varias personas que la había aplastado al suelo y lo estaban apaleando salvajemente sin piedad.
-¡Corre joder corre!-le dijo el que lo arrastraba.
-¡Tenemos que ayudar a esa persona la van a matar!-grito José
-¡Corre cabrón corre!- y le tiró con más fuerza
El tirón le hizo caer al suelo y aprovechó para volver a mirar al final del pasillo, la imagen era espantosa, borbotones de sangre salían de esa persona mientras lo pateaban y le mordían; seguían y seguían sin parar, estaban totalmente desquiciados, chillaban agudamente eran como animales, no podía entender lo que estaba viendo, eso no era una pelea cualquiera. Uno de ellos paró de patarle la cabeza, y miró a Jósé que estaba al final del pasillo, y empezó a dirigirse hacia él con paso lento pero firme.


(continuo mañana que me ha entrado miedo, jajajajajaja)

sábado, 29 de marzo de 2008

The happening , Shyamalanm Film



Inquietante film de este director, siempre poniendo al descubierto nuestros miedos y nuestras preguntas más orgánicas , con este trailer de poco más de un minuto es capaz de escarbar en nuestra conciencia ¿que nos depararán más de 90 minutos de metraje?; solo tenemos que esperar hasta que suceda....

miércoles, 26 de marzo de 2008

Urgencias

Todavía sonaba la sirena de la ambulancia, empotrada contra la entrada de urgencias, estaba con el lateral derecho al suelo, se había llevado medio muro que servía para aguantar el techo exterior de la entrada de urgencias, dejando un boquete enorme y un desparrame de tochos macizos por el suelo por todos lados, mezclados con envases gasas, geringuillas, sueros pequeños, y todo tipo de herramientas que habían en el interior de la ambulancia. Salía humo del capó, y la sirena aunque perdía intensidad era inaguantable. Los cinco vieron la escena y sin mediar palabra se quedaron absortos mirando sin perder detalle apenas unos segundos antes de reaccionar.
-Santi, para esa puta sirena, que nos vamos a volver locos, los demás nos ocupamos de ver si hay alguien dentro-dijo Fermin con firmeza, antes de que acabara la frase ya estaba Santi con un tocho le estaba pegando en alguna parte del capó humeante medio abierto.
-Venga vamos- dijo Willy, pero Fermin lo paro con el brazo y lo miró bajando las cejas.
-Tu tienes que hacer otra cosa, ¿no has dicho que les informarías de la situación?, pues venga- y Ramón, Fermín y César entraron como pudieron por la ambulancia,Ramón por la puerta trasera y los otros dos por la puerta del copiloto.

Una vez dentro no vieron a nadie, solo un desbarajuste de material médico y formularios de todos los colores y tamaños.
-¿Donde coño están?- dijo César con cara de incredulidad.
-Ni puta idea-replicó Fermin
-¿Y donde van a estar?, pues en urgencias- dijo Ramón con una mueca
Salieron los tres del la ambulancia y todavía Santi seguía dándole al interior del capó, cada vez más fuerte y la sirena sonaba muy gastada pero el volumen había bajado bastante ya no era tan estridente, pero no paraba de darle.
-Willy diles que no es nada,esta vacía ,que llamen a la poli, y los bomberos que ellos ya se ocuparan de esto, no podemos hacer mucho más-dijo Fermín
-Vamos quitando lo más gordo del medio, por si viene alguna ambulancia.
-Bien pensado, voy contigo- le dijo Ramón a César.
-No hay manera de que pillen el teléfono- dijo Willy
-Sigue intentadolo, o llama directamente a la policía- intentó darle la solución más rápida Fermín -Buena idea, de todas formas seguramente alguien ya ha llamado, pero por si acaso-marcó los tres dígitos.

La sirena acabo de sonar por completo, y Santi se reunió con Willy todo humeado y gris.
-Oye ¿no te parece raro que no halla nadie mirando con la gente que hay habitualmente por aquí?-preguntó Santi
-Tíos esto me está cabreando, no me pillan el teléfono, ni la poli ni los bomberos.
-Parar, parar ¿no escucháis gente chillando?- dijo Santi intentando que todos escucharan a la vez.
Los cinco estaban intentado poder captar algo pero todavía tenían dentro el pitido de la sirena.
-Tu flipas, como vas ha escuchar algo precisamente tu- dijo Fermin mofándose de Santi.
-No estoy de broma, joder, otra vez- Santi movió la cabeza, hacía la derecha mirando parte de los ventanales de urgencias-viene de allí, de cirugía.
-¿Pero como coño oyes tu algo si estas medio sordo?- siguió Fermin burlándose
-¡Que no me jodas Femín, hostia, oigo chillidos!
-Si estas intentado meterme miedo lo estas consiguiendo- dijo César seriamente.
-Venga Santi déjalo, no se oye nada, ya esta de bromas-dijo Willy -vamos a la puerta principal.
-Quietos, joder - dijo Santi, y seguidamente un estallido reventaba todos los ventanales de urgencias, y salían disparados personas a la aire entre miles de cristales despedidos, con una fuerza enorme.

Las once y media de la mañana

Después de tanto tiempo los desayunos eran instintivos, el primero que tenía ya su faena medio líquidada buscaba a los demás, aunque como siempre con poco éxito, Willy andaba sumergido con sus cosas en el pc, lleno de archivos word y una ventana bien oculta donde iba poniéndose vídeos del youtube para escuchar música (con un solo auricular) mientras martilleaba las teclas del teclado y tenía poseído el cursor del ratón; su postura era intentado que su media melena no se le viniera a la cara, echándose los mechones por detrás de la oreja, y de vez en cuando moviendo la cabeza haciendo que seguía el ritmo de la música, según él era una manera muy sutil e ingeniosa para evitar preguntas estúpidas de algún pesado sin nada que hacer, lástima que no supiera que la mayoría de sus compañeros ya supieran sus técnicas evasivas, pero las ellos no le molestaban cuando lo hacía, simplemente para hacerle creer que Willy se salía con la suya, así estaba más comunicativo después. Ramón normalmente era siempre el que le metía prisa avisando que Fermín ya le había dicho que en cinco minutos se iban a almorzar, ya que antes tenía que limpiarse las manos, negras por polvo o ceniza en alguna ocasión, tiempo que Ramón aprovechaba a decir como siempre que se ensuciaba tanto por que no se ponía los guantes azules, se reía y volvía a pensar lo mismo y encima lo decía en voz alta.
- Este Fermín es un caso, ay este Femín no cambirá nunca- y volvía a reír.
José tenía que ir antes a desayunar para poder cubrirlos mientras desayunaban Ramón y Willy, llegaba con su periódico debajo del brazo y su amplia sonrisa, diciéndoles que si había cola en la cafetería o que ya era su hora para subir a almorzar. Lo de Santi era caso a parte, su faena era muy específica y se podía organizar mejor la jornada, pero o llegaba diez minutos más tarde o diez antes, cosa que le hacía enfadarse al principio, llegó a pensar que lo hacían a propósito, aunque lo pareciese pasaba por pura casualidad.
Una vez en cafetería la cosa estaba mucho más organizada, Fermín con manos limpias y pelo ligeramente mojado (los otros dos suponían que no habrían toallas en los servicios....), pedía los bocadillos y las bebidas de todos, y un cortado para César, que siempre era el último que llegaba y ya lo tenía todo preparado en la mesa, donde el ya cogía su pan de casa, lo cortaba, le ponía su embutido, y sacaba un kiwi y un plátano y ponía el cortado que traía Santi ,capitaneando el bocadillo y la fruta.
-Hoy no hay patatas?-preguntó César
-¿Porqué lo preguntas si te cuidas tanto?- replicó Fermín con voz satírica.
-Hombre no me cuido, como lo que me apetece, y si encima me sienta bien...-sonrió.
Fermín lo miró y le correspondió la sonrisa
-Entonces el cortado sano es tomárselo frío, ¿no?
-Ya estamos otra vez, que si el cortado esta frío, ¿no será mi problema si esta así o no?-César comenzaba a defenderse jocosamente mientras intentaba comer un kiwi que parecía bastante ácido viendo los ojos achinados que ponía.
-Fermín que no ves que son hábitos, el toma la cortados fríos y tu no puedes llevarlos a la mesa sin tirar medio vaso al suelo-dijo Willy defendiendo a los dos burlándose de ellos, todos rieron menos Santi, que leía ensimismado el periódico que le prestaba José .
Una vez hablado del mundo en general y de Galáctica en particular, tema preferido por Willy y menos odiado por Férmín, se levantaron de la mesa y se dirigieron para las escaleras exteriores del edificio, solo eran un par de escaleras, y ya estaban en la calle. Mientras iban caminando rodeando el hospital el móvil de Willy sonó.
-Es el tuyo, seguro que es alguien que no viene esta tarde- dijo riéndose Santi.
Miró la pantalla, y el nombre de José estaba en la pantalla, le extrañó bastante, y descolgó con el botón verde.
-Ey que ya vamos para ya José.
-No, no, si no es para eso, dicen en urgencias que tienen un problema con una ambulancia que ha bloqueado la entrada.
-Como? ¿la entrada de urgencias?-preguntó Willy
- Si, creo haber entendido que una ambulancia subía a toda prisa con las luces y sirenas puestas y ha chocado directamente en urgencias, y ha bloqueado la entrada.
-Ok, vamos para allá a ver si podemos ayudar en algo, dale el aviso a la gente por si necesitamos manos, te llamó cuando sepa algo, cuelgo.
El grupo empezó a correr como lo hacía Willy, mientras les explicaba lo que José le había dicho.
-Tios vamos a urgencias por fuera , es posible que halla móvida.
-Oye si hay fuego yo me largo, ¿ok?-contestó con dificultad Fermín mientras corría.
-Eso hay que verlo - César acostumbrado a correr, lo dijo con toda normalidad.
-¿Quién se quejaba que cada día la misma rutina?-preguntó Ramón riéndose airosamente
-Joer no me mola nada, siempre que empezamos corriendo tenemos movida- se quejó Santi.

lunes, 17 de marzo de 2008

Las ocho de la mañana

Cinco horas antes

-¿Ya está Fermín fuera?
-Si Willy ya está cogiendo los cortados, ahora salgo yo para comprar el periódico- dijo José con voz somnonielta.
La mañana estaba despejada, con algo de aire que balanceaba ligeramente las copas de los árboles; normalmente llegaban a las 8:00 de la mañana y tomaban un café de unas máquinas expendedoras que había fuera del hospital; el sabor no era extraordinario, pero servía como despertador para el cerebro y sobretodo para que el grupo se encontrara y se diera los buenos dias, un rítual repetido diariamente.Willy salió del edificio por el hall principal y se dirigió a las maquinas, todos menos Santi estaban ya mientras Fermín sacaba los cortados haciendo una cola de personas detrás suyo; que normalmente le miraban con cara de extrañados viendo como sacaba y sacaba vasos de café de cartón humeantes.
-El tuyo és el de la "w", con dos azúcares, ¿no?
-Joer Fermín, llevamos trece años conociendonos ,claro que dos azúcares-dijo Willy gruñendo, no tenía buen despertar, solía decir que no funcionaba hasta al cabo de media hora, de todas maneras siempre que se levantaba de dormir tenía bastante mal genio, y ese día no iba a ser menos.
-Si cariño-dijo burlosamente-trece años y si no te lo digo cada mañana reviento,jajajjajajajaja
-Yo la verdad no se ni como os aguantaís-dijo Ramón, con su particular buen humor-siempre estais igual.
-Pero es con cariño, verdad mi amor-Fermín cogió una de las mejillas de Willy y la movió.
-Serás cabrón-dijo Willy riendose, pero todavía con cara de pocos amigos.
-¿Vistes ya el último cápitulode la séptima tempora?-dijo César intentado cambiar de tema, preguntandole a Fermín.
-Sabeis soís unos pesados, siempre igual, no, no lo he visto, quiero verlo con ella en casa juntitos y tranquilos; pero a ver, ¿que coño os importa que lo halla visto o no?, simplemente ya lo veré , yo no soy como vosotros que devora las series en un fin de semana, así del tirón, mira que soís pesados.
-Si quieres te digo lo que pasa con el hijo...-dijo Willy sin darle mucha importancia
-Ni se te ocurra, !basura¡-dijo Femín medio enfadado, de inmediato todos rieron.
-Willy no he visto el coche del Santi-vino José con el periódico debajo el brazo.
-!Ya estamos otra vez con el enano cabron¡- dijo Fermín, y todos volvieron a reir.
Básicamente así empezaban todas las mañanas antes de la jornada de trabajo, tenían un buen entendimiento aunque fueran muy diferentes entre sí, después del café iban viendose para tomar otro café o fumar un cigarro y sobre las once iban a almorzar todos a cafetería;excepto José que tenía que subir antes ya que no podía aguantarse hasta esa hora. Después de desayunar bajaban por la puerta norte a la calle y recorrian el perímetro del hospital mientras fumaban el cigarrillo para volver a entrar por la el hall principal y dirigirse cada uno a su puesto.

jueves, 13 de marzo de 2008

Supervivencia

Ojo: no esta corregido, ni faltas ni puntacion, ojo!!
Estamos en Farmacia

- A ver , recuento, somos Fermín, José, Santi, César, Ramón y yo, seis, tenemos dos armarios de comida, unos 90 litros de agua, un walky, linternas, tres hachas y ......¿que tal el brazo Santi?-Willy lo miró preocupado.
-¡Joder!-masculló Santi, sudoroso- estoy hasta la polla de correr, un poco más y me atrapan esos hijos de la gran puta- el tono hiba subiendo- después me he comido un tábique de pladur , he tenido que saltar desde el hall porque estaban por la escalera, ¡siete metros! !joder! !siete! ¿ y solo te preocupas del puto brazo?- normalmente era bastante paciente, pero estaba totalmente salido de sí, prosiguió todavía más descontrolado- ¡y todo para que acabaramos en la puta farmacia! ¡encerrados!, con un poco de comida asquerosa, sin nada que defendernos, esto es una puta ratonera.
-!Santi!- los ojos de Fermín se clavaron en él- ha sido el plan tío, ¿que no lo ves?, gracias a ti, hemos podido llegar aqui, ¡solo gracias a ti, hemos podido llegar los seis!, y que sitio mejor que la farmacia, el único lugar de este puto hospital con puertas blindadas y cortafuegos.
-No me sirve, ¡joderos!, y ¿ahora que?, nos quedamos aqui hasta que nos pudramos, ¿no?, estais como una puta cabra; para estar así, preferiría haber estado metiendoles caña hasta que me muriera-dijo todo indignado y con lágrimas en los ojos.
-Santi ,Santi, ha sido el plan y ha salido genial, solo tenemos que comenzar a prepararnos para lo siguiente, y no tenemos que preocuparnos para nada, ni de comida, ni medicamentos, si estamos aqui, tío, piensa, estamos a salvo-César intentaba tranquilizarlo, mientras intentaba buscar un canal por el wallky, que se lo había cogido a uno de seguridad tirado muerto en urgencias.
Hubo un momento de silencio y miradas, entre sí; la herida de Santi no era grave, solo era una brecha poco profunda en el brazo, con varios puntos bastaria, él no solía quejarse por nada, era un tío bastante duro aunque no lo apentaba, debido a su complexion delgada; entonces Ramón se levantó intentado animar
-Tíos ya sabemos de que va esto, hay que sobrevivir; hemos salido por patas y encima nos hemos organizado en un momento y ahora estamos qui ,pero necesitamos compaginarnos todos juntos, vosotros tres conoceis perfectamente el hospital, llevais 10 años aqui, necesitamos que tanto Fermin, Willy y tu, Santi, esteis a tope, porque no va a ser fácil, además Willy tiene razón, tenemos que hacer una planificación conjunta de lo que tenemos ahora y que necesitamos para lograr nuestro objetivo próximo objetivo, tarde o temprano tendremos que salir de aqui.
-Necesitamos armas, ya- dijo José en voz baja
-¿Armas? y ¡¿donde coño vamos a conseguir armas?!- dijo César indignado- esto no es Estados Unidos, que tienen armerias como panaderias. Estamos en Gerona, tío, a no ser que pillemos los huevos del Dalí como granadas-comenzó a reirse-armas dice el tío,jajajajaja, la hostia, ni que fuera esto una peli del puto Romero.
-César, José tiene razón, para salir de aqui hay que ir directo a pillar armas, del tipo que sean.
-Femín, ¿no hay una comisaria a menos de dos quilometros bajando por la carretera de la playa?-preguntó Santi
Todos volvieron a callarse, el ruido era incesante, alaridos y golpes en la puertas de la farmacia, estaban allí intentado entrar, el wallky sonó una voz, chillando entre sollozos- ¡Por favor, tiene que haber alguien que me escuche!, estamos atrapadas en la última planta, el de seguridad esta mal herido, y no paran de subir más de esas cosas por la escalera, ¡Joder que alguien responda!- César se quedó paralizado, sin saber que decir, Fermín le arrebató el aparató y seguidamente conecto el canal-¡¿cuantos sois?!- espero respuesta soltando el botón, un chasquido y luego repitió- ¡Soy Femín, celador, estamos aqui en Farmacia!, ¿cuantas personas sois alli arriba?- soltó el botón y el wallky sonaba una voz mal modulada con mucho ruido, incomprensible;volvió ha apretar el botón- ¡Soy Fermín, responder joder!-silencio, seguidamente otro chasquido y- ¡Femín, sacanos de aqui, estamos en la 17ª planta!, no paran de subir- era una voz femenina llorosa de impotencia entrecortada-no paran de subir, , tenemos compañeros graves, venir rápido,¡no aguantaremos mucho mas!.
-¿No pensarás subir 17 pisos para rescatarlos verdad?- preguntó César incredulo a Femín.
-¿Dudabas que no lo haremos?- le respondió con una sonrisa maliciosa
-Pues va correr su puta madre, porque yo no me muevo de aqui, !cabrones¡-protestó Santi mientras hiba metiendo el hilo quirúrjico en la aguja.

Camino a la 17ªplanta

-Bueno ya saben lo que tienen que hacer, estarán preparados a la señal, ¿ok?, salimos y en diez minutos y nos encontramos,en la planta intermedia;Santi se queda aqui para volvernos ha abrir- todos asistieron- y el wallky te lo quedas Santi, pero estate atento por si hay algún cambio de planes.
- ¿Y como coño me vas a avisar si los hay? con señales de humo o que- se quejó
-Te avisaremos en cuanto estemos en la planta-terminó Willy
-Venga el primer grupo, Femín y Ramón-sujetaba una puerta que cominicaba con el sotano,Santi la abrió rapidamente, mientras los otros dos hacha en mano estaban alerta; como creían no había nadie, el sotano estaba bastante abandonado y sin luz, hacia tres meses que estaban empezando ha hacer obras para poder visitar más paciente, pero no había ni muebles y paredes todavía- Apartir de ahora en cuanto cierres la puerta cuenta dos minutos y Willy sale fuera, suerte, hay que conseguirlo-se despidió Fermín mientras cerraba la puerta y ponía la mano en la espalda de Ramón, que ilumaba con la linterna.
-Te olviadas el hacha- le dijo a Willy
-Yo voy sin nada, prefiero este bate,Santi, mejor te quedas tu el hacha por si acaso-nervioso y temboloroso se dirijió a la clarabolla que daba acceso a la terraza- estoy listo,voy-en cuanto abrió la clarabolla, se encaramó-tíos no hay nadie por aqui, os espero en la escalera sur en siete minutos-César asintió y le dijo que fuera con cuidado.
-Ahora nos toca a nosotros- José rezaba en una esquina mientras ya César calentaba para poder correr por el pasillo oeste -recuerda que solo es el pasillo donde tendremos movida, hay que salir pitando-José seguía agazapado sin decir nada
-Nen, solo son 200 metros, y por ese pasillo no hemos visto muchos, además, en cuanto llegueís al cuartito de ascensores interiores, solo teneís que darle al botón y estareis en la 17º, venga José ya verás-intentataba animar Santi.
José se levantó tranquilamente, dislumbrava una leve sonrisa demoniaca- No tengo miedo, ni nada de eso-dijo reprochando a los otros dos- solo intento no pensar en lo que vamos ha hacer, no tengo tan claro que funcione- masculló.
-No me jodas, tío, si no lo tienes claro , mejor te quedas aqui, no quiero cenizos- César empezaba a calentarse- solo has de correr y apartarlos, o les metes un hachazo-Santi interrumpió- Os teneis que largar ya-se acercó a la puerta y intentó escuchar através de ella, no oía nada.
En cuanto abrió aparecieron cuatro de ellos enloquecidos queriendo atraparlos, los dos empezaron con las hachas a cortar todo lo que se pusiera delante del filo, cortando manos y reventado trozos de carne, acabando empapados de sangre los tres- ¡Joder! como puede ser que no los escucharas, hostia, a ¿quién se le ocurre que oscultes una puerta?-dijo César con toda su rabia, escupiendo al aire-¡Salir de una puta vez, que no llegareis, venga joder!- le recriminó Santi
y salieron los dos corriendo por el pasillo, mientras José gritaba con todas sus fuerzas mientras corria por el pasillo totalmente poseido.



(CONTINUARÁ....)