jueves 9 de octubre de 2008

¡Batista sacanos de aqui!

-Joder, y ahora el puto ascensor se estropea...- dijo José irritado.
-Lo que faltaba-masculló Ramón.
El ascensor parado era totalmente ínutil, cuatro tíos preparados para rescatar a supervivientes y atrapados en tres metros cuadrados de ancho y dos de alto, suspendidos a más de 60 metros.
-Este ascensor no se ha estropeado, ¡mirar! se ha encendido la luz de detención de emergencia-señalaba Fermín a una pequeña luz parapadeante roja que había en el panel.
-Lo último sería que esos hijos de puta supieran parar ascensores, ya sería la hostia-protestó César.
El panel casquilleó y sonó el sonido sordo de activación para poder hablar en caso de emergencia o avería. Intuían una respiración forzada pero débil.
-Y ahora te cagas si nos hablan- se burló Willy mirando a César riendose.
La respiración subió de volumen, pero con un ruido de fondo entre gritos y sonidos metálicos.
-¿Estais ahi?-se oyó una voz apagada y angustiosa entrecortada por la respiracíon.
Todos se miraron perplejos, con los ojos abiertos de par en par.
-Ni se te ocurra contestar- paró Fermin a Willy con mirada inquisitiva cuando iba a tocar el botón para dar la replica a la voz.
-Soy el Santi-tosió y volvió hablar- Os he parado, vais directos a donde están diez de esas cosas encerradas.
Les intentó explicar como buenamente pudo la situación, ahorrandose los detalles de como se las había ingeniado para llegar al control de ascensores.El podría tener comunicación directa con la planta, pero su salida a la planta ya era cuestión de ellos. Una vez asumida toda la información contemplaron entre los cuatro que solo podían salir por esa planta, ya que sabían con seguridad era segura; entre discusiones concluyeron con tres opciones posibles, la primera era básicamente que Santi desbloqueara el ascensor y que salieran con toda la violencia posible para que los que estaban en la planta pudieran abriles las puertas del descansillo del ascensor y acceder a la planta, la segunda era más radical, bajar a otra planta y arreglarselas y la tercera era una solución que no se pareciera a las dos anteriores, ya que la primera era un suicidio y la segunda un suicidio todavia más estupido si cabe. El único problema es que no llegaban a esa deseada tercera opción, entretanto los diez especímenes recluidos en el descansillo intentaban repetidamente abrir la puerta del ascensor a golpes, chillando como posesos.
Las puertas aguntaban, pero seguían estando encerrados e intentaron comunicarse con Santi, pero este ya no contestaba. Con el ruido no se percataron del movimiento sutíl del ascensor, un leve bajón amortiguado por los frenos de unos pocos centimetros.
-Willy, arriba- dijo una voz femenina en voz baja,él ya la había oido como un rumor imaginario en su mente.Willy les indicó a todos con el dedo incide el techo a la espera de que no fueran imagiciones suyas.
-Willy, arriba,estoy aqui- volvió a repetir la voz.
No eran imaginaciones suyas todos la habían escuchado. Los cuatro se organizaron para que Fermín pudiera abrir el techo del ascensor, en dos minutos sin la protección superior vieron asomar una melena castaña y una cara conocida.
-No sabeis como me alegro de veros-dijo Sandra con la mejor de sus sonrisas con sus dientes blancos y su piel llena de mugre de polvo y aceite engrasador del ascensor. El contraste era gracioso, pero ninguno esbozó sonrisa alguna, más bien se quedaron desconcertados.
-Batista me ha contado que existia este pasillo en el techo.
Cada planta tenía su celador y Batista tenía esa planta, era una de las personas más queridas, no solo por su carisma si no por su manera de ser y comportarse, veterano y trabajador, nunca escatimaba en sonrisas y su buen humor pero si le tenían mucho respeto ya que enfadado era un huracán sin rumbo incontrolable. Precisamente por su veterania, se conocía el hospital como ninguno, en la última planta había la maquinaría de los ascensores; aunque mucha gente pensaba que la última planta era la 17, porque muy poca gente sabía la existencia de la planta de motores. Batista se anticipó a todos enviando a Sandra por ese recorrido por el techo donde habían dos vigas de 15cm de ancho cada un, que atravesaban sobre el falso techo de la planta. Sandra les explicó todo los detalles que Batista le dijo que comentara. Solo una persona por viaje, ya que esas vigas no eran para soportar mucho peso, como mucho 95kg.
-Ok, yo me quedo el último por si Santi dice algo-dijo Willy algo preocupado.
Decidieron subir al techo de dos en dos, para que siempre hubiera uno arriba para ayudar a subir el otro.Sandra se apeó de las vigas apoyandose en el techo del ascensor un momento para cambiar de dirección y volvió a subir a las vigas, a gatas se fué dirigiendo hacía el otro lado. En la lejanía, a unos 30 metros veían el otro hueco de luz con la cabeza morena de Batista haciendo señales con la mano para que vinieran pero en silencio. Jose fué el primero, aparatosamente clavó las rodillas en los dos railes y siguió el camino,después le tocó a Ramón, y seguidamente a César en cuanto llegó.
-Venga ya estamos los dos, esto es pan comido-susurro Fermin.
Pero se percató de la cara de Willy, desolado y casi lloroso.
-Joer ahora no te pongas asi, joder, pareces una cria.
-Ha dicho como máximo 90kg, tio
-No ha dicho eso, ha dicho que seguro que agunta 95kg, por un poco más no pasa nada todo va a salir bien, y sacate esa cara de muñeca llorona.-dijo mientras se subía a las vigas.
Willy esperó hasta que Fermín llegara a el hueco donde ya asomaban las cabezas de Batista y Sandra. Willy se dispuso a poner las rodillas sobre las vigas, y aguantaron, a gatas se dirigía lentamente y notó un pequeño temblor seguido de un crujido métalico seco, y paró.
Batista, Sandra y Fermín se miraron y vió como Fermín les explicaba algo a los dos, entonces las señales eran más emotivas y repetitivas, los tres con amplias sonrisas en un agujero a tras luz.
-¡Ya está Willy solo un poco más!-chillo Sandra animándole
No puedo, esto no aguntara no puedo, solo pensaba él.
-Venga tio que esto ya esta hecho- dijo Batista con su amplia sonrisa.
-¡No puedo joer, peso 105kg, joder!-dijo en voz en grito desesperado.
Las placas del techo se empezaron a mover como si hubiera un terremoto, y las manos de los que estaba retenidos abajo rompieron las finas placas macheambradas del techo.
-¡Joder, han roto el puto techo!-dijo sudoroso y desesperado.
Los veinte brazos se sacudían intentando apresarle, y uno de ellos le cogió del pijama y arrancó a Willy de las vigas. Las tres cabecitas del otro lado dejaron de sonreir.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

todos queremos mas, todos queremos mas y mas.....
jejejejeje

soy el jose c. willy tu puedes alehop!!!

no pares sigue sigue, no pares sigue sigue...

**nOe** dijo...

Olaaaa!!

venga vengaaa... aora sigue willyyy k as vuelto d vacacioness !!! no tienes escusass xDDDD

Tremendo capitulooo !!

X cierto t falta, k espero k la pongas la tipika frase d BATISTAAAAA !!! fascinanteee xDDD

aleeeeeee muakk !!

sigue sigueeee tomaktomaaa !!

Alba dijo...

Gersitooooooooo, desde Londres yo y els que et seguim al curro que som 2 persones mes del meu curro espanyoles et volem dir que tio vaya pasada de capitol molt bo, pero ens hem quedat amb les ganes de el que pasara tioooooooo escriu, escriu, escriu. Testimoooooo. Alba

Anónimo dijo...

tio yo cada dia alucino mas siempre me sacas una sonrisa o una risa eres genial y tienes unaimaginacion increible bueno como dicen todos kiero mas y animo ke sakaras tiempo de algun sitio soy el enano del elevador jajajaja