Cinco horas antes
-¿Ya está Fermín fuera?
-Si Willy ya está cogiendo los cortados, ahora salgo yo para comprar el periódico- dijo José con voz somnonielta.
La mañana estaba despejada, con algo de aire que balanceaba ligeramente las copas de los árboles; normalmente llegaban a las 8:00 de la mañana y tomaban un café de unas máquinas expendedoras que había fuera del hospital; el sabor no era extraordinario, pero servía como despertador para el cerebro y sobretodo para que el grupo se encontrara y se diera los buenos dias, un rítual repetido diariamente.Willy salió del edificio por el hall principal y se dirigió a las maquinas, todos menos Santi estaban ya mientras Fermín sacaba los cortados haciendo una cola de personas detrás suyo; que normalmente le miraban con cara de extrañados viendo como sacaba y sacaba vasos de café de cartón humeantes.
-El tuyo és el de la "w", con dos azúcares, ¿no?
-Joer Fermín, llevamos trece años conociendonos ,claro que dos azúcares-dijo Willy gruñendo, no tenía buen despertar, solía decir que no funcionaba hasta al cabo de media hora, de todas maneras siempre que se levantaba de dormir tenía bastante mal genio, y ese día no iba a ser menos.
-Si cariño-dijo burlosamente-trece años y si no te lo digo cada mañana reviento,jajajjajajajaja
-Yo la verdad no se ni como os aguantaís-dijo Ramón, con su particular buen humor-siempre estais igual.
-Pero es con cariño, verdad mi amor-Fermín cogió una de las mejillas de Willy y la movió.
-Serás cabrón-dijo Willy riendose, pero todavía con cara de pocos amigos.
-¿Vistes ya el último cápitulode la séptima tempora?-dijo César intentado cambiar de tema, preguntandole a Fermín.
-Sabeis soís unos pesados, siempre igual, no, no lo he visto, quiero verlo con ella en casa juntitos y tranquilos; pero a ver, ¿que coño os importa que lo halla visto o no?, simplemente ya lo veré , yo no soy como vosotros que devora las series en un fin de semana, así del tirón, mira que soís pesados.
-Si quieres te digo lo que pasa con el hijo...-dijo Willy sin darle mucha importancia
-Ni se te ocurra, !basura¡-dijo Femín medio enfadado, de inmediato todos rieron.
-Willy no he visto el coche del Santi-vino José con el periódico debajo el brazo.
-!Ya estamos otra vez con el enano cabron¡- dijo Fermín, y todos volvieron a reir.
Básicamente así empezaban todas las mañanas antes de la jornada de trabajo, tenían un buen entendimiento aunque fueran muy diferentes entre sí, después del café iban viendose para tomar otro café o fumar un cigarro y sobre las once iban a almorzar todos a cafetería;excepto José que tenía que subir antes ya que no podía aguantarse hasta esa hora. Después de desayunar bajaban por la puerta norte a la calle y recorrian el perímetro del hospital mientras fumaban el cigarrillo para volver a entrar por la el hall principal y dirigirse cada uno a su puesto.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada